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29/6/26

15 años de Vida Verde (Monumento al ego 33)


Celebramos hace unas semanas los 15 años de Vida Verde plantando seis ejemplares de rosa de Bayahíbe (Leuenbergeria quisqueyana)
 en el patio del Listín. Teníamos el árbol nacional, nos faltaba la flor. 
Gracias al Jardín Botánico Nacional (JBN) por la donación, por acompañarnos antes y durante la siembra y por ser fuente 1-A de muchas de las historias que publicamos en este espacio ecológico que nació en abril de 2011. A don Miguel, a don Fabio, a Cele, a Cora, a Thomas, a Aquino y a Yudelka por unirse a la jornada. 
Y bueno, como son muchos años ya, a todos los biólogos, científicos, investigadores, ambientalistas, exploradores, monteros, campesinos y defensores de los animales que nos honran con sus colaboraciones, denuncias y entrevistas. En serio, gracias. 



11/3/26

Tu último espectador (a José Luis Perales) (Monumento al ego 32)


Amo a Perales. Y no porque me haya dedicado varias canciones.

Solía pensar que me hubiera gustado nacer en Cuenca, a mediados de los años 40, y haber sido Manuela. 
Luego entendí que no era un amor “así” el que sentía por Perales. Que era otra cosa. Algo difícil de explicar.
Con él aprendí, todavía muy pequeña, que una hilera de vocales y consonantes pueden provocar sensaciones que te hacen reír, llorar, temblar, soñar, amar...
Que las palabras eran capaces de dar vida a lo incorpóreo, a lo inmaterial.

Creo que Perales es el culpable de que haya estudiado una carrera tan cercana a las letras. Y también de que viva siempre en Limbolandia. 
Todavía no cumplía siete años cuando escuché esa voz por primera vez.
Tendida en el piso de una terraza de campo, contemplando las sombras que dejaban sobre el suelo las ramas de un piñón, a esa hora después del mediodía en que el sopor te obliga a entornar los ojos cuando se topan con el resplandor de la calle, lo oí:

A ti, que eres mi vida entera
la brisa de primavera
la claridad…

Brisa, primavera, claridad. Todo lo que “pasaba” en ese momento hecho canción.

Luego escuché, sin saber que era el mismo señor, el trozo de una canción que quedaría grabada de por vida en mi cabeza y que no escuché entera hasta bien entrada la juventud.

Y se volvió soñador
y quiso ser amigo de la libertad

Soñador. Libertad.

Ese solo trocito se convirtió en mi canción favorita. Ni Menudo, ni Los Chicos, ni Mermelada ni Los Chamos pudieron destronar esos dos versos.
A los 9 volví a escuchar Canción de Otoño y supe, gracias a Radio Mil, que esa y otras que le siguieron las cantaba José Luis Perales. Mi mami de las Aldeas Infantiles S.O.S. colocaba el radio en la meseta de la cocina y me dejaba pasar horas muertas tendida boca arriba escuchando la programación de la emisora. Como Perales nunca perdió un “Pídalo hoy y escúchelo mañana”, pronto me aprendí todas sus canciones.
Y me enamoré de él y de todas sus canciones. Lo adoraba, en verdad.

Un día, el profesor de canto nos dijo que teníamos que aprendernos la canción Que canten los niños porque debíamos cantársela a gente importante que venía para las aldeas. Y así me enteré que esa, y otras de sus más hermosas canciones que vinieron luego, Perales las había compuesto para nosotros. Ahí supe de su vínculo con la institución.
No puede ser. Qué coincidencia. Mi amor platónico había compuesto canciones para mí.

El borrón es porque él pensaba que me llamaba Yanire, más común en España. 

💖 Otro día, leyendo el diccionario, ‘descubrí’ que el Guadalquivir no era un mar, sino un río. Pensar que me bañé mentalmente miles de veces en ese río/mar. Porque es verdad que vivía, por así decirlo, en el universo lúdico, geográfico y sensorial de Perales.
He chismeado con doña Asunción. He paseado no sé cuántas veces en coche por el parque María Luisa. He sentido celos (literal) de su guitarra y sentí también lástima cuando veía pasar a María, y por las samaritanas del amor, y por la loca de la playa, y por la tabaquera. Y por Andrés… Y por la chica que al casarse en lugar de decir que no, dijo que sí.  
En los 90, siendo misionera en Monte Bonito (una Semana Santa con las Hijas de Jesús, en el bachillerato), Alejandra y yo recompusimos Balada para una despedida y m…, quedó hermosa.


Lo primero que compré con mi primer sueldo como asistente de preescolar fue el casete de Gente Maravillosa. En la tienda de CD de El Conde.  

Con Perales entendí que hay formas infinitas de abordar poéticamente el suicidio, la infidelidad, la corrupción, el desamor, la depresión, el dolor y la soledad. 
Que puedes, en un mismo verso, manifestar dicha, tristeza, temor, angustia, felicidad, ganas de llorar…  

💓Algunas palabras no tienen para mí la misma connotación que les adjudica la RAE. Los tópicos de Perales tienen su propia definición: abril, el mar, la brisa, Sevilla, un sillón, el otoño, el color gris, el jardín, el tiempo, la soledad, el cielo de abril, la lluvia en la ventana, un camino, un sauce, la niñez… son lienzos pictóricos que llenas con todas las tonalidades de tu imaginación. 

Escucharlo es un bálsamo. Disfrutar de su voz, darle vida a sus historias y seguir el compás de las melodías de sus canciones es lo más parecido a la felicidad.  
Y nada. Escribo esto tan largo para, si Perales lo lee un día, que sepa que aquí en Santo Domingo está, y siempre estará, su último espectador...  

26/12/23

Entre las más leídas (Monumento al ego 31)

La historia del hallazgo de una cabeza completa de gaviálido en Monte Plata, publicada en Vida Verde el pasado mes de junio, figura entre las noticias más leídas de este año en el Listín Diario.
Que una historia del área de las ciencias, en este caso la Paleontología, motivara el interés lector al punto de entrar en este listado es muy gratificante.
No importa que se tratara de una primicia mundial de interés para los científicos, en este tipo de recopilaciones de fin de año siempre se llevan los primeros lugares las noticias trágicas, políticas y faranduleras.  
A celebrar, pues.

P.D.: Importancia de la Paleontología en los estudios de impacto ambiental 


28/9/17

Yalo (Monumento al ego 30)


... y también sirva como #TBT. Esta es una ‘selfie’ tomada desde un puente en Laguna Cabarete, Puerto Plata, en 2010. El agua estaba tan quieta que parece un espejo. Hasta las greñas se me ven.

28/7/17

Pedro Martínez (Monumento al ego 29)


Enero de 2011. Las tardes, sobre todo a partir de las 4:00, son complicadas en las redacciones. A esta hora hay que ir cerrando, apresurando las conclusiones, porque las páginas las esperan en prensa para que no se agolpen todas a última hora en la rotativa.
Un día de esos en que todo el mundo está ensimismado en lo que escribe o tiene en la pantalla, justo el momento cuando parece que el mundo alrededor del cuerpo existe al margen, como en otra dimensión, él entró y dijo quedamente:
―Hola…
Nadie respondió. Nadie le hace caso a la gente que entra y sale todo el tiempo de la sala.
―Hola, hola… ―dijo de nuevo.
Yo alcé la cabeza para ver al pobre que estaba saludando y al que nadie le hacía caso.
―Joder, es Pedro Martínez. 
Y todas las cabezas subieron, las bocas sonrieron y saludaron. Los cuerpos se pararon y poco a poco rodearon al lanzador dominicano que pasaba por aquí para hablar de la inauguración oficial de su proyecto: la construcción de la Academia Estadio Juvenil Pedro Martínez en Manoguayabo.
Grande, Pedro. ¿Cómo no pararse y dejarse envolver un poco con su magia, con su buena vibra? 
El jolgorio, el compartir, las risas, el tomarse fotos y la firma de autógrafos se armó y duró varios minutos. Muchos. Muchísimos.
Pero era Pedro. Y, como era Pedro, la rotativa podía esperar…

2/1/17

Diez años ya… (Monumento al ego 27)

Yalo en La Cortina, Jarabacoa.
Cómo pasa el tiempo. Con las prisas de fin de año olvidé contarles que el mes pasado Ningún lugar está lejos… en RD cumplió 10 años de andanza virtual. Diez años ya siendo el refugio receptor de esos lugares muy o poco conocidos de República Dominicana donde nos perdemos de vez en cuando.
La complicidad que inició el 5 de diciembre de 2006, con la crónica de un viaje subestimado al pico Duarte, se resume en 677 entradas publicadas y 2,451 comentarios compartidos.
Según Blogger, las entradas más populares han sido La casa de Tarzán (Barahona, con 25,724 visitas), De qué están hechas las gomitas (con 25,131) y Juan Dolio sin gente (San Pedro de Macorís, con 23,858). La entrada más comentada ha sido ¡Vi un jurón! (48), ¿la recuerdan?
El blog se dio a conocer en 2008 gracias a Remo (Remolacha.net), que enlazó la nota sobre el nacimiento de tortugas carey en la playa de Güibia.  Ya pasamos por mucho el millón de visitas (algo genial, porque nunca tuvimos grandes pretensiones).

¿Qué decirles que no sepan? Que el amor por la monteadera comenzó hace mucho, entre 1982 y 1983, cuando en el Hogar Escuela La Milagrosa de Moca (monjas, internado) nos llevaron a conocer el Monte de Oración, en San Víctor (Espaillat), y luego la playa Cofresí (Puerto Plata). Y que recuerdo todas las sensaciones que experimenté entonces al ver la naturaleza en su estado puro, y que si no fuera porque apenas comenzaba a aprender a leer y escribir, las habría dejado plasmadas en algún lugar.
Y que las vivencias nunca han parado, porque a partir de 1984, en las Aldeas SOS, la buena conducta y las buenas calificaciones eran premiadas con viajes ecoturísticos y culturales. Y como Yalo siempre se portó bien y sacaba muy buenas notas (ejem), le tocó conocer prácticamente toda la isla siendo muy chica. Sí, toda la isla. De hecho, la primera montaña que escalé, a mano pelá, fue el monte La Ferrière (La Citadelle, Cabo Haitiano, Haití).


Los veranos nos íbamos de campamento (Monción, Jarabacoa, Constanza, Hainamosa cuando era monte…). Conocimos el lago Enriquillo cuando los cocodrilos salían a tomar el sol y se nos permitía acercarnos un poquito, para luego salir corriendo ante el menor movimiento. Nos tocó dormir a orillas de La Confluencia (Jimenoa y Jaque del Norte) cuando eran ríos de verdad, y ‘marotear’ guayabas y naranjas en verdaderos bosques. Cocinamos a orillas de Masipedro; nos tiramos de cascadas que no recordamos el nombre.
Cuánto sol acumulado en la piel… Cuánto lodo en los caminos de Benedicto (La Romana). Cuántas patadas de caballo recibidas por querer ser ‘simpática’. Cuántas caídas en cuevas y orillas de ríos…
¿Y por qué un blog? Antes de 2006 creamos la página ViveDominicana para publicar fotos y crónicas viajeras, pero, por asuntos de manejo, decidimos que era más fácil un blog. Nunca pusimos la página en línea y dejamos perder el dominio.

Pero no nos arrepentimos. Escribir y compartir fotos por aquí es lo máximo. De vez en cuando, incluso, me gusta el blog. En esas ocasiones pienso que, si no lo administrara yo, sentiría mucha envidia de la persona que lo hace (doble monumento al ego, ¡jaaaaaa!).
Dice un amigo muy querido, también bloguero, que “las redes sociales han matado los blogs”. En cierta forma es verdad. Ya no existe ese anillo palaciego de amigos lectores que comentaba por placer y, aunque la gente sigue entrando y las visitas siguen creciendo, no es lo mismo. Se nos cuestiona la poca presencia en las redes, el poco interés en la parte comercial, el poco afán en promovernos como figuras, como marca.
Poca gente entiende que a los monteros de verdad solo les interesa el monte, la naturaleza… Y que si una decide compartir muchas cosas es porque nos da apuros que se queden guardadas por ahí, sin que otros las disfruten. Na, como le dije a mi amigo: sigamos alimentando eso que nos hace felices, aunque solo nos leamos nosotros. Gracias a los que siguen ahí… 

27/2/16

Adrián (Monumento al ego 26)

Este chico es Adrián Torres, español, pintor y fundador del proyecto Riding Colors.
Comencé a seguirlo en sus redes sociales porque sabe dibujar muy bien los caballos. Y para Yalo, alguien que sabe dibujar caballos es, por default, una buena persona (insertar guiño).
Bueno, es que me recuerdan a Sacha Tebó, pero en este caso resultó ser cierto.
Su nombre es más conocido por los coloridos retratos que hace de grandes personalidades. ¿Han visto el retrato de Eva Longoria colgado en el apartamento de su nueva serie, “Telenovela”? Lo hizo Adrián.
El otro Adrián, el menos conocido, hace a través de Riding Colors una labor hermosísima: se traslada voluntariamente a comunidades muy necesitadas ubicadas en diferentes partes del mundo para trabajar con niños socialmente vulnerables. Juntos pintan murales, crean obras, aprenden, comparten y viven experiencias difíciles de explicar porque, como dice Adrián: “Es una satisfacción ver cómo puedes ayudar a los demás a través del arte, cómo puedes mejorar sus vidas un poquito, hacer que niños con problemas se expresen libremente y se diviertan, ver cómo gente que no tiene nada se sienta valorada y orgullosa y aunque sea por unos momentos se olvidan de sus problemas”.

¿No es lindo pensar así? Este trabajo voluntario lo ha llevado a la India, Camboya, Tailandia, Malasia, Filipinas… Y en diciembre pasado a La Romana, aquí en República Dominicana.
Adrián trajo su explosión de color y su buena vibra a los niños del orfanato Niños de Cristo (ver historia y fotos en Listín Diario) y, nada, como escribimos en el periódico: su sensibilidad, pasión por la pintura, desprendimiento y energía le brotan en forma de colores...

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P.D.: Pueden ver lo que hace Adrián en www.adriantorresart.com, @ADRIANTORRESART (Twitter), en Facebook e Instagram.

31/3/12

Joaquín (Monumento al ego 25)


Habrá quien piense que Joaquín, el cavernario de Constanza, no se merece un monumento al ego. Yo digo que hay que ser muy valiente (no loco) para vivir como él: solito entre las ranuras de unas frías piedras en uno de los municipios más fríos del país, prácticamente a la intemperie, “velando” bocaditos por el pueblo, recogiendo botellas para, cuando consigue algo, comprarse cerveza “de las morenitas”. Cuando bajábamos de hacerle la visita aprovechamos para “marotear” guayabas y el pobre se unió a la “robadera”, pero, como no le gustan las guayabas (¿pueden creerlo?), me las pasaba todas a mí (gracias, Joaquín), ocasión que aprovechó Xiomarita Pérez para tomar esta linda instantánea.

10/7/11

Oro y Nessa (Monumento al ego 24)

Esta pareja israelí ha adoptado la empobrecida comunidad de Agua Sabrosa, en Las Terrenas.

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Estos chicos israelíes son grandiosos. Artistas plásticos y consultores, hace varios años, mientras se bañaban en una playa de Las Terrenas (buscaban un lugar en el país donde establecerse lejos de los conflictos bélicos), les robaron sus pertenencias y en lugar de salir de RD decidieron conocer la comunidad más cercana al lugar donde estaban. Descubrieron que se trataba de una de las localidades más necesitadas de El Limón y decidieron ayudar a los niños. Comenzaron enseñándoles arte pero eran tantas sus carencias (analfabetismo, pobreza y falta de cariño) que crearon la fundación Marlee-Jo y les ofrecieron todo tipo de asistencia. Desde entonces han adoptado Agua Sabrosa. Todas sus entradas las invertían en la comunidad hasta que, como dicen, perdieron la vergüenza y comenzaron “a pedir”. Construyeron una especie de escuela (todavía no está terminada) donde esperan seguir asistiendo a los pequeños. Son los padrinos del paraje. Oro es una especie de maestro-papá (regaños incluidos) y Nessa, entre muchas otras cosas, se ha encargado de enseñarles a las niñas que no tienen que casarse a los 14 años para resignarse a vivir como ha sido la costumbre, que todo un mundo de estudio y preparación les espera a partir de esa edad. Acá un poco de lo que hacen. Cualquier colaboración, incluyendo aquellas relacionadas con compartir talentos, será más que bien recibida. Los encuentran también en Facebook

2/3/11

La Generación (Monumento al ego 23)

¡Qué tiempos!
Oyendo música de Rolling Stones.
Formando parte de una revolución.
Cantando el Hare Krishna.
Viviendo cada noche el amor.
Siempre acordándose
de los que aquí dejó.
Una tarde de invierno
sin esperarlo
apareció...
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El rincón de Andrés
José Luis Perales

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En la imagen: María Isabel, Jaclin, Naivi, Nodalia y Yalo en Pisto Rápido.

13/8/10

Greñas (Monumento al ego 22)

Hoy caminaba dos cuadras desde el ensanche Miraflores hasta el huacal donde funcionan las oficinas gubernamentales cuando, antes de llegar a La 27, en la Leopoldo Navarro casi a la altura de Caribe Tours, se paró en el tapón una guagua de la OMSA repleta de estudiantes que voceaban y se divertían. Qué tiempos, pensé. Con 11 y 13 años una era así. Nos importaba un pepino hacer bulla y desorden en cualquier lado y gritarle a la gente que caminaba por las aceras, especialmente cuando en el colegio organizaban un paseo. Quizá por eso no me sorprendió que varias chicas sacaran la cabeza por la misma ventana y me vocearan: ¡Amiguita, ¿quieres una bola?!, y yo las miré, me acordé de aquellos tiempos, de la edad del pavo, y les dije con la cabeza que sí, sólo por seguirles la corriente. ¡Po ven, súbete!, respondieron, ¡pero en la goma! Mensa, Yalo, ¿a qué les respondiste? Seguí caminando y antes de que el semáforo cambiara y les diera paso volvieron a gritarme:
- ¡Tú eres linda… si te "mochan" la cabeza!

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P.D.: No las miré, pero unos instantes después, al saberme protegida de sus miradas, no pude contener la risa. Cuando viene a ver ellas creyeron que me ofendí…

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Otros Monumentos al ego
Tras una cortina de mandarinas
Andrés Neuman en La Cafetera
Presagios
Parada 77
Don Roque
Jima
Jarabacoa

25/3/10

Don Francisco Asmar, fundador de Cachote (Monumento al ego 21)

Estamos a 1,200 metros sobre el nivel del mar, en la reserva ecológica Padre Miguel Fuerte, en el centro de visitantes de un pueblito y una loma llamados Cachote, ubicados en la parte oriental del Parque Nacional Sierra de Bahoruco, mejor conocida como Bahoruco Oriental (provincia Barahona). El frío acá arriba es insoportable; el paisaje, una delicia; la gente, humilde y con muchas ganas de progresar; los caminos, ideales para caminar y tomar fotos, no recomendados para vehículos “normales”…
Temprano en la mañana (tras una tarde de caminata por el Sendero La Jibijoa, una noche de cuentos al calor de una fogata y una madrugada helada), segundos antes de que la camioneta tipo safari nos llevara de vuelta al centro del municipio de Paraíso, don Francisco Asmar se asoma a la parte trasera del safari y pregunta que si le pueden llevar. Los organizadores dicen que sí, que es uno de los fundadores del pueblito, y se le da espacio en medio de 10 ruidosos comunicadores sociales que, al finalizar el viaje, quedaron más que maravillados -y algo tristes- con la historia de don Francisco. Su padre era del Líbano y su madre barahonera y, por razones que no preguntamos pero que entendemos, se instalaron en la ¿cómo describirla y ser justos? bella, verde y reluciente Barahona. En 1952, don Francisco Asmar vio que las tierras de la loma llamada Cachote eran muy lindas y se compró 100 tareas de tierra para “usarlas”. En un lugar del trayecto llamado El Platón, me dijo que pagó 100 pesos por ellas. Un peso por tarea. Le pido que me confirme la cifra (ya saben) y don Francisco Asmar, que lleva 87 años a cuestas, repite todo igualito.
Pero sigamos con la historia. El caso es que junto a Leonte Stefano y Alejandro Feliz, don Francisco Asmar fundó el pueblito de Cachote (en el que viven alrededor de 30 familias, dicen). “Queríamos tener propiedad”, cuenta. Y el nombre de la loma, preguntamos, ¿de dónde salió el nombre? Pues que la gente que visitaba la zona “se dio cuenta” que esa loma se parecía mucho a una montaña haitiana que se llama Chote y, para no repetir el nombre, le pusieron Cachote. Así de sencillo. Y allí se instaló don Francisco Asmar a cultivar la tierra y a cebar reses. Y durante 14 años fue, también, promotor de Salud Pública en la zona. Dice que caminando, caminando vacunaba y asistía a todos los habitantes de tres parajes: Cachote, Cortito y Auta. Y también dice don Francisco Asmar, actual alcalde de Cachote, que nunca lo pensionaron pese a su edad y al sacrificio que hacía por esos montes que, si ahora están deshabitados, imagínense antes; que no recibe ninguna ayuda del estado, que crió a fuerza de trabajo a sus diez hijos, y muchas otras cosas que nos obligan a preguntarnos si, para las autoridades, el campo y su gente existen realmente. Recuerden que en los parajes dominicanos el cargo de “alcalde” es honorífico.
Para no cansarles con el cuento, también nos preguntamos cómo se iba a hacer don Francisco Asmar para, ese día, alcanzar los 25 forzosos kilómetros que separan Cachote de Paraíso sin la ayuda de nuestro safari. Por lo que vimos, estaba dispuesto a hacerlo a pie…

24/1/10

Tras una cortina de mandarinas (Monumento al ego 20)


A una mariposa "Tecknicolor"

La mandarina es, para la Yalo, la fruta perfecta: fácil de pelar, de comer, sabrosa y ¡da tan lindas fotografías!
Por eso no dudó en posar hoy tras la cortina de doña Segovia en el cruce de Los Vallías, en Imbert, Puerto Plata. Ahí vio cómo el joven y talentoso Héctor (porque hay que tener arte para hacerlo) las ensartaba en una vara.
Yalo siempre dice que lo más fácil del mundo es marotear mandarinas: se desprenden de una vez y te las comes ahí mismo, porque no aguantas tenerlas en las manos sin probarlas. Ah, y las cáscaras recién cortadas, si las colocas en el clóset, ayudan a contrarrestar la humedad. Las hileras de mandarinas que decoran las orillas de la carretera que lleva a Puerto Plata forman para estos meses un colorido espectáculo que anima el alma de viajeros y transeúntes. Un espectáculo que se fotografía, se disfruta y se come... 




Ella es doña Segovia.



2/11/09

Hoyo de Sanabe (Monumento al ego 18)



Premio Nacional de Periodismo Turístico Epifanio Lantigua 2009 (Fotografía).
De visita por Hoyo de Sanabe
En la guácara de Hernando Alonzo

Otros Monumentos al ego:
Presagios
Parada 77
Mi colección de "Duartes"

P.D. La foto fue tomada entre las 3:30 y 4:00 de la tarde -más o menos- del sábado 27 de junio (2009), al final de la galería subterránea. Se trata de un lugar de difícil acceso ubicado en la loma Peñón de la Sabana (provincia Sánchez Ramírez). Pocos llegan al final del oscuro túnel lleno de murcielaguina. A lo mejor por eso la foto vale un chin. Y.

6/8/09

Jima (Monumento al ego 17)

“Los viajes son los viajeros. Lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos”, dijo una vez el poeta portugués Fernando Pessoa (1888-1935). Por eso el viaje a los Saltos del río Jima fue tan especial: ni siquiera por la belleza del paisaje en sí, sino porque allí estaban Manuel Betances (PulsarBeta), Javier Noguera (Juventud Reverde), Joan Guerrero (Duarte 101), Daryelin Torres (SEMARENA), Luis José (Explora Dominicana), Felixiana (Flor Abeja) y Yalo, con sus greñas al aire. Como un día no fue suficiente, supongo que nos queda mucho por conversar, descubrir y explorar juntos. A esos futuros viajes les reservaremos las mejores crónicas que complementen este encuentro sin planificar.

9/6/09

Festicafé 2009 (Monumento al ego 16)

Ni los aguaceros ni el lodo impidieron que el talento boricua se manifestara en Polo, durante el 6to. Festival de Café Orgánico. Junto con el olor a café y a sierra nos llevamos la mejor presentación de Nelson González, el mejor tocador de tres de Puerto Rico; el cantante, compositor y poeta Antonio Cabán Vale (El Topo) y el siempre soñador y evocador –Yalo lo adora- Dany Rivera. También cantó Andy Montañez. De los dominicanos, ¡uy, qué voz la de Patricia Pereyra, qué bríos los de Roldán, y qué entrega la de Manuel Jiménez!
Las canciones de El Topo nos hicieron recordar aquellos villancicos que cantábamos de niños, que reflejan lo mejor de las tierras jíbaras de Puerto Rico y que invitan a bailar.
En la primera imagen: Yalo y Danny; en la segunda: una chica "pintada" de Barahona; en la tercera: Nelson, Yalo, Pachico y El Topo.

24/2/09

Presagios (Monumento al ego 15)

Siempre que me toca viajar a Constanza y sus alrededores creo que me ha llegado la hora de morir, y que el viaje no es más que una excusa del Señor (¿?) para que me despida del mundo de la manera más honrosa que le pueda tocar a un montero dominicano.
Horas antes del viaje, mi mente comienza a imaginarse futuros desenlaces trágicos a lo largo de la carretera que conduce al corazón de la cordillera Central.
El corazón se paraliza por segundos cada vez que una curva se prolonga unos metros más, cada vez que la niebla enturbia el panorama o cada vez que el vehículo se tambalea un poco. Durante la milésima de segundos que dura el pequeño infarto creo escuchar una voz de consuelo que me dice: “No te puedes quejar, moriste observando un paisaje digno de los dioses”. Entonces me digo: “Eso quiere decir que te toca el infierno, Yalo, y que por tus buenas intenciones te han permitido disfrutar un poco del cielo”.
Si llegamos a salvo al poblado ubicado a 1,150 metros sobre el nivel del mar intento disfrutar al máximo cada segundo: la hora del desenlace podría ocurrir durante el regreso. Dan deseos de llorar de sólo observar los paisajes de Constanza y pensar que nunca más los volveremos a ver.
De vuelta, la angustia aumenta porque la mente, cruel y envidiosa, acelera el proceso de formación de presagios y la imagen del accidente, los “derriques” y la niebla se hacen más intensos. Y surgen otra vez los pequeños infartos. Cuando asoman las primeras casitas de la comunidad de Blanco, en Bonao, y más adelante el vehículo pisa la talvia de la autopista Duarte, una risa burlona y un alivio cerebral compiten por decir: “No es ahora, Yalo. A lo mejor la próxima vez…”

19/9/08

El premio es también para… (Monumento al ego 14)


1.Santiago Tejedor, creador y director de la página de ciberperiodismo de viajes donde se publicaron los trabajos digitales, tuaventura.org. Porque deja que sus corresponsales escriban con el alma. Porque cada entrega de la página nos enseña a comprender el verbo viajar y llegan cargadas de detalles que editan en los diarios, que quitan en los diarios, que excluyen en los diarios. Porque cree en el talento de todos los viajeros –no importa la profesión- y les permite transmitir sus vivencias como a ellos les dé la gana. Porque ha publicado –y nos deja publicar- cosas de RD en las que valora todo lo que hay “más allá del resort”.
2. Tres editoras del Listín Diario: Doris Javier, María Isabel Soldevila y Rosa Borg (Martha Queliz también). Porque a ellas les tocó aprobar y muchas veces defender los trabajos publicados en el formato impreso (sobre todo cuando algunas autoridades salían con un “¿de dónde sacó ella eso?” Y yo loca por decirles, cortándoles los ojos: “De donde ella dice, porque ella estuvo ahí”). Porque gracias a sus diligencias LD fue el medio de comunicación que más apoyo le dio este año al ecoturismo, al turismo cultural y a la promoción de los perfiles provinciales de todo el país. Porque soportaron mi pereza, mi mala maña de dejarlo todo para último momento y aún así confiar en que todo saldría bien…
3. Las Aldeas. Porque esos primeros campamentos en Jarabacoa, Monción, Constanza y Hainamosa cuando apenas éramos unos bichos prendieron en Yalo el amor por la naturaleza, el campo, la lucha, la monteadera y el maroteo.
4. María Mercedes. Na. Porque es la que soporta conmigo la esperadera en los montes (hacer turno para hacer pipí, por ejemplo), el frío de los montes, las maldiciones de los montes, el calor de los montes, la humedad de los montes, y también la que comparte conmigo la belleza de los montes. La belleza única, indescriptible y sublime de los montes. Ah, y porque ella es la que cocina en el monte...
5. Los chicos de “Párate Ahí Tours” (Ismael, Albida, Naivi, Lai, Chabe, Rafa, Eli, Maro, Omar y Cristian). Porque son los viajeros más auténticos, locos, sensibles y manipuladores con los que me ha tocado viajar. No necesitan un solo motivo para coger carretera. Sólo que alguien insinúe la palabra viajecito…
6. Y todos los lectores de Ningún lugar está lejos… en RD. Porque hay que estar medio… para soportar a la Yalo esa.

18/7/08

Festicafé 2008 (monumento al ego 13)

Vale. Tá bien. Hace semanas que pasó el Festicafé 2008, que se celebró los días 7 y 8 de junio en la comunidad de Polo, en Barahona. Es que no me atrevía a escribir nada porque cualquier cosa que dijera vendría embarrada con mi palabra favorita. No, ya va. El Festival fue todo un éxito. No me refería a eso. Además de probar el mejor café orgánico del mundo –los había de todo el país-, de participar en una jornada de reforestación, de cantar a todo pulmón con Dany Rivera y de bailar a to’ lo que da con Enerolisa- comimos tanto que… bueno… Unas 25 personas hicieron cola para… En fin, nada. Abrazos de mediados de julio.

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En la primera foto: Enerolisa y Yalo.
En la última: Julissa Lorenzo, Emilia Santos, Yalo y Joan Guerrero.
Fotos de Bienvenida Vásquez y Emilia Santos

25/4/08

Parada 77 (Monumento al ego 12)

La Noda –Nodalia Arias- se escapó de Brasil por unos días y había que celebrarlo. ¿Dónde? La respuesta sobra. El bar de la Isabel La Católica que por años fue algo así como una sucursal – o cuarto- de su casa la recibió con los brazos abiertos. Sus amigos también. Abrazos, saltos de alegría, fotos.... Parada no es Parada sin la Noda. No luce igual. A la misma Zona Colonial le ha costado un tiempo hacerse la idea de que se fue a vivir a Sao Paulo y la dejó sin su risa franca, sin su entusiasmo contagioso, sin esa chispa que no conoce de adversidades.
Y así como llegó se marchó, dejándonos huérfanos de su alegría.
Vuelve pronto, Noda. Santo Domingo no es el mismo sin ti…

En la imagen: Yalo, Francis, Noda y María.
Foto: Yenny Lovera