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16/11/22

Mayo (Novela de una chica ilusa, cap. 19)

Ahorita, cuando caminaba al trabajo (igual que el capítulo anterior), una señora de aspecto humilde me intercepta (yo iba, ella venía).  Parece querer preguntarme algo. ¿O pedirme algo?
Ay, que no me pida dinero, fue lo primero que pensé, porque no tengo menudo.
Iba con una sombrilla bajo el brazo y no tenía cara de loca. Tengo una suerte increíble para encontrármelos en la calle. A algunos los aprecio mucho.

Me acerco y me pregunta, sonriendo:

– Ven acá, para mayo, ¿falta mucho?

 No me esperaba eso. ¿El qué?, pregunto.

– Para mayo, que si falta mucho...

 Sí, le respondo. Y cuento con los dedos de las manos frente a ella: diciembre, enero, febrero, marzo, abril, mayo…  Como seis meses. Claro que falta mucho, le digo.

Y me aparté. Ahora no puedo dejar de preguntarme qué planes tendría para mayo, por qué ese y no otro mes, por qué sonreía, la condená… 


31/10/22

La hermosa chinche joya

Observar el interior de las ramas de una mata cualquiera en el Jardín Botánico Nacional (JBN) y toparte con esta Pachycoris fabricii, una chinche joya de la familia Scutelleridae... 

“He dejado de darme los tratamientos del cáncer para alimentar a los animales”

Yaniris López 
yaniris.lopez@listindiario.com 
Santo Domingo

El amor por los animales mantiene con vida a la antropóloga dominicana Myriam Rodríguez, presidenta de la fundación Quisqueya en Desarrollo.
Lo admite con una sinceridad asombrosa y un aliento inspirador.
Tiene ocho viviendo con cáncer. La metástasis afecta en estos momentos su estómago y médula ósea.
Como consecuencia de la metástasis en los huesos, tiene en su cuerpo seis vértebras de titanio, 40 clavos, dos placas y una varilla en la columna vertebral, así como un reemplazo completo en su hombro izquierdo, con todo y manguito rotador.
“El cáncer me comió la cabeza del omóplato, la cabeza del húmero y todo el mango rotador, y me lo tuvieron que sustituir. Aparte de eso vivo con parches de lidocaína en las costillas, para aliviar el dolor. Cuando el neurocirujano me abrió dijo que comenzó a creer en Dios, porque yo no debería estar caminando”.

Seguir leyendo en Listín Diario  


6/9/22

Un laberinto de plantas vivas en la Ciudad Corazón

Al principio.

Lo que esconden los muros de cipreses del Jardín Botánico de Santiago: una invitación a la exploración y al disfrute de la flora caribeña

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Yaniris López para Aldaba
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Un túnel de tumbergias moradas (Thunbergia grandiflora) da paso al laberinto del Jardín Botánico de Santiago Prof. Eugenio de Jesús Marcano Fondeur. 
Parece fácil no perderse, pero una vez los cipreses cierran el paso y el visitante comienza el recorrido, la búsqueda de la salida se convierte en un reto que tiene mucho de turismo botánico, ciencia y exploración.
Ubicado al lado del rosedal, en el costado derecho de la vía central, es uno de los muchos ‘grandes rincones’ repartidos en los 650,000 metros cuadrados del arboreto cibaeño inaugurado en 2018.
¿La primera impresión de quienes se internan en los túneles verdes? La acertada combinación de especies florales usadas en el paisajismo del laberinto. 
Porque el paseo es mucho más que recorrer los senderos de piedra y grama hasta encontrar el hueco del escape.
Entre los muros de pinos (Cupressus sempervirens) y los montículos de piedras los ojos se pierden –o se detienen- en los círculos repletos de lenguas de vaca (Sansevieria trifasciata), en las largas hileras de amaranto (Gomphrena globosa) y maguey (Agave mexicana) y en los parchos de trinitarias (Bougainvillea), Isabel Segunda (Plumbago capensis), kalanchoes y campanitas (Ruellia simplex) repartidos por doquier. 


 Cada especie aporta tonalidades al diseño floral, desde el verde intenso del fukien tea (Carmona retusa) al morado de la cucaracha (Tradescantia spathacea).
Pequeños jardines con tinajas o piedras a modo de asientos ‘acorralan’ al visitante cuando menos lo espera y le obligan a parar, respirar el aire puro del parque y tomar fotografías.
Y así, entre parterres y flores el tiempo pasa y solo cuando las imágenes se repiten y los meandros de los senderos parecen alargarse demasiado te das cuenta que, efectivamente, te perdiste…

Del espacio 
Se trata del primer laberinto de especies vivas de República Dominicana. Ocupa unos 3,600 metros cuadrados y para los muros o setos vivos se usaron más de 2,000 cipreses. 










 

8/8/22

Pringamosa en flor

Esta Urera baccifera, enorme, crece en el Ecoparque de la Paz de Salcedo (Hermanas Mirabal).  Si tan solo no picara tanto… 

Esta quedó desenfocada :/ Pero es para que vean el tamaño.