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2/7/20

Ojos de poeta (Thunbergia alata)


Ojos de poeta (Thunbergia alata). ¿Por qué la llamarían así? Si hasta un chin de miedo dan al principio...
La mata de arriba la encontré en Jarabacoa (La Vega), en el patio del hotel Gran Jimenoa.
La de abajo, de color más intenso, estaba en Rancho Arriba (San José de Ocoa), en los alrededores de Café Samir.
Es una trepadora nativa de África y está considerada una gran invasora.




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Posdata agregada luego de la publicación

Mi amigo poeta (entre otras virtudes) Alex Solar tiene una teoría muy chula y acertada sobre el  nombre.
La comparto con su permiso: 
“¿Y te preguntas el porqué del nombre de esa curiosa flor? Pues... tiene las pupilas dilatadas, efecto de alguna droga o licor de absenta, que era el que bebían los ‘malditos’ (Baudelaire), y amarillos, de ictericia por insuficiencia hepática producto de los excesos”.



30/6/20

Arena y caliza (paisajes que duelen…)


Si un día sobrevuelan el suroeste dominicano más cercano, al oeste de Santo Domingo y al oeste de Haina, y ven esas manchas amarillas que motean el paisaje verde, son las minas de arena de los municipios San Gregorio de Nigua y San Cristóbal (en la provincia San Cristóbal).
Se pueden ver claramente a ambos lados del río Yubazo.
Parecen la sangre amarilla de la tierra, brotando luego de varias estocadas.


“Mal contadas, entre las provincias de San Cristóbal y Peravia operan alrededor de 40 empresas dedicadas a la extracción de arena y agregados. La mayoría no observan respeto al medio ambiente ni a los núcleos humanos que las circundan, y más de la mitad se encuentran instaladas en San Cristóbal, y por años habían desarrollado la actividad bajo la lógica de la depredación de ríos y suelos, sin tomar en cuenta el daño ecológico que ocasionan”, publicó el periódico El Caribe en 2015, en una historia de Rafael Alonso Rijo.  Leer aquí.




Y LA EXPLOTACIÓN DE CALIZA 

Doce kilómetros más arriba en línea recta, en El Pomier, están las minas que explotan la caliza, un paisaje similar al primero, un poco más blanco, que hace poner en duda el verdadero interés ambiental de las autoridades.
Los grandes cráteres ya están a poco metros de la reserva antropológica Cuevas de Borbón o del Pomier, uno de los principales sistemas de cavernas del Caribe.
Sobre la lucha de los ambientalistas y cuidadores de la cueva escribimos el año pasado, a propósito de la celebración allí de la XXIII Feria Ecoturística y de Producción 2019.
Na, que hay paisajes que duelen…






19/6/20

15/5/20

Reto de observación: Encuentra a la hormiga


Aunque ya nadie le hace caso a los retos de observación, juguemos un poco. Amplía la imagen. ¿Cuántos segundos te tomó encontrar la hormiga que disfruta de esta rica penda azul (Cornutia pyramidata) ubicada en el sendero que lleva hasta los faros del Cabo Francés Viejo, en la provincia María Trinidad Sánchez?

8/5/20

Un carpintero de verdad...


Para justificar su dramático asombro, Emely (siete años) dice que es que imaginaba que el pájaro carpintero era como los unicornios o como Papá Noel.
“Algo imaginario, tía, que no existe de verdad”.
Este llegó y se plantó sobre las ramas peladas de un jobo que se resisten a morir. Hace meses que las cortaron y siguen repollando en el suelo, una y otra vez, como si nada, alimentándose de la savia que acumulan y desacumulan, al parecer, ahí tiradas al lado de la mata madre.


Pero sin éxito, las pobres. Los cogollos no prosperan mucho y vuelven a secarse. Y así desde hace rato.
La mata madre se la pasa llena de ciguas palmeras, colibríes, palomas y tórtolas, pero cuando Emely vio al cabeza roja que llegó y comenzó a dar muchísimos picotazos a los tallos flacos de las ramas caídas, pegó un grito, llamó a todo el mundo y se acercó a verlo picotear.


Mucha hambre tenía el pájaro, que dejó que lo fotografiaran desde cierta distancia por unos minutos (hasta posó, directo al lente). Solo al ver las fotos supimos por qué ni se molestó en hacernos caso y alzar el vuelo: la cosa esa larga y gorda que sacó de uno de los tallos y que se comió en un santiamén.


¡Y buen provecho!