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29/5/19

Punta Popy, un trocito del paraíso en Las Terrenas


Punta Popy es, cuando de playas se trata, el Santo Grial encontrado de Las Terrenas.
Un triángulo ancho, ancho; de aguas claras y arenas amarillas, bajita y con –todavía- grandes manchas verdes que custodian su entrada.

La punta y sus laterales son la playa del pueblo, de las reuniones al aire libre, el sitio donde encuentras qué comer, qué beber y dónde tenderte sabiendo que estás a tres minutos del centro y custodiado por la anchura del espacio. Y lo mejor, un espacio público y por tanto libre de tumbonas y otras infraestructuras que le roban magia al paisaje.

¿Además del baño?
Frente al Atlántico, al noroeste de Samaná, Punta Popy es perfecta para la práctica de kite y surf de remo (paddle surf). Las terrazas marinas también permiten hacer buceo deportivo. Mejor si vas un día de semana, porque sentirás que el lugar es más grande y disponible para disfrutar.

 Por estar enclavada en un destino turístico con muchas facilidades para el visitante, visitar Punta Popy puede ser el punto de partida para explorar muchos de los atractivos de Las Terrenas: galerías de arte, tiendas, mercadillos al aire libre y la hermana gemela de punta Popy, ubicada en su extremo oeste: Punta Bonita.

SI VAS. Se accede a la playa de Punta Popy por todo el borde costero que une las playas Ballenas y El portillo. O desde el centro del pueblo tomando directamente la carretera 27 de Febrero: la punta se encuentra a no más de 200 metros desde el pavimento.

6/5/16

La playa “Bonita” de Las Terrenas


Esta playa del municipio Las Terrenas (noroeste de Samaná), con su punta y arenas claras en un tramo, hileras de cocoteros, olas espumosas y arenas amarillas en otro, hace honor a su nombre por dondequiera que se le mire.
A lo largo de 1.5 kilómetros, playa Bonita invita a más que un baño en sus aguas cristalinas y a la práctica de surfing: cuenta con terrazas marinas donde practicar buceo deportivo, franjas de césped donde tenderse bajo la sombra y acogedores hoteles y restaurantes donde pernoctar, almorzar o refrescar el paladar con bebidas tropicales.
Cualquier lado de la playa es accesible a pie y en vehículo desde el centro de Las Terrenas (unos cinco minutos los separan).
Un paseo peatonal de asfalto paralelo a su orilla permite contemplarla mientras se escucha el rumor del viento y de las olas y se respira el salubre aire del Atlántico dominicano.
¿Dónde? Está situada entre las playas Cosón y Las Ballenas, al oeste del casco urbano de Las Terrenas: vegetación, rocas, arena y agua justo en la desembocadura del arroyo El Jobo.
En mi última visita el cielo estaba muy nublado, por eso la foto de arriba se la tomé prestada al Mitur. Esta: en Punta Bonita.

25/7/15

Sabana de Juan

Hace tres años, Oro y Nessa me llevaron a conocer Sabana de Juan.
No había escrito antes sobre este lugar por egoísmo. Hay sitios así, tan especiales que no quieres compartirlos con nadie.
Para que nadie los visite. Para quedarte tú solita con lo que ven tus ojos y evocar cada detalle de la misma forma en que imaginas las escenas de los libros que lees: de manera íntima y subjetiva.
Pero con la edad una se pone sensible.
Sabana de Juan es un campito del distrito municipal El Limón ubicado en la franja norte de la península de Samaná. Para conocerlo hay que llegar hasta la calle principal de la comunidad Agua Sabrosa (cinco kilómetros al este del casco urbano de El Limón) y justo cuando la calle de asfalto se convierte en camino de tierra seguir loma arriba traqueteando unos cuantos kilómetros más hasta dar con una pradera accidentada desde donde se divisa un trozo enorme del Atlántico.
Montañas, hierbas altas, pasto, matas de café, flores silvestres, mangos, el campesino y su andar, empalizadas y, en el horizonte, el azul oscuro del mar.
Es un paisaje rural completo, perfecto. Nada pretencioso.
Aunque no se ve desde lo alto, entre la loma y el océano está Morón, una de las playas dominicanas más... lindas.




19/7/14

La desembocadura del río El Limón

Hay algo de magia en la desembocadura de algunos ríos, algo sobrecogedor que puede a veces inspirar un viaje sólo para verlos ‘morir’.
En la del río El Limón, en la costa norte (centro) de Samaná, la forma en que el meandro de agua dulce se desliza en, sobre y entre la arena amarilla, antes de entregarse resignado al océano Atlántico, da lugar a uno de los paisajes más hermosos del municipio Las Terrenas.
En un recorrido de 14.5 kilómetros, luego de prestar sus aguas a la cascada de 40 metros de altura del Monumento Natural Salto El Limón, el río se desliza por el costado derecho del centro urbano del distrito municipal y se une al mar cuatro kilómetros más adelante, en la playa que lleva su nombre.
Una punta rocosa la separa de Morón, otra de las playas más lindas del litoral samanense.
En esta ocasión, tiene mucho de cierto el dicho que asegura que una sola imagen puede explicar la belleza mucho mejor que mil -o cien- palabras.

Para llegar al final del río

Un caminito que se desprende del centro del poblado El Limón (ubicado 14 kilómetros al este de Las Terrenas) le dejará a pocos metros de la desembocadura del río. Desde esta playa se puede contemplar la peculiar forma “cetácea” de Cayo Ballena. El lugar, por lo general, es solitario. 

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Relacionados
La desembocadura del Yaque del Sur
Desembocadura del río Nizaíto (Barahona)

14/2/13

Los perros de playa Cosón

A los perros de Las Terrenas les encanta la playa de Cosón.
Te aproximas a ella por cualquier entrada y lo primero que te advierte de su presencia son las huellas de sus pequeñas patas sobre la arena amarilla, huellas perfectas que llenan todo el espacio, especialmente los alrededores del río Cosón, que parece atraerlos de manera singular. Puedes contar más de 10 en horas de la mañana, cuando el sol comienza a calentar.
Pasean como turistas y luego se paran a descansar (o a tomar el sol) a orillas de las cristalinas aguas del río que desemboca en esta playa del norte de Samaná.
A una se le antoja que no sólo usan el río para beber, sino como espejo, un espejo de agua que les confirma que ellos –y no solo los turistas humanos- también forman parte del paisaje.

27/10/11

Salto El Limón

Es el principal atractivo ecoturístico de Samaná.

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Tú decides cómo llegar hasta la cascada y en la comunidad de El Limón, al norte de Samaná y al este de Las Terrenas, se encargan del resto: de los animales si decides hacerlo montado; de que te armes con un palo si lo haces a pie, de que llegues al charco de agua y de que no te quedes en los alrededores aunque quieras, porque es zona protegida desde 1996.

La fuente de El Almirante
Sobre un caballo, si este no se emociona y sale trotando porque ya se sabe el camino, en una hora estaremos cerca del salto, listos para dejar al animal y descender hasta donde caen los chorros blancos desde una altura de 40 metros. Dos horas bastarán si optamos por el senderismo. O se podrían hacer ambas cosas, un rato a caballo, otro a pie, e incluso ‘canyoning’ sobre el río El Limón, una opción para pequeños grupos que ofrece Santi, un español pionero en innovar las excursiones personalizadas hacia el salto y administrador desde hace 16 años del rancho que lleva su nombre.
Hay cuatro vías de acceso para el público, pero la más usada es el sendero El café, con paradas estratégicas para los turistas. Los operadores turísticos del distrito municipal, ubicado a 20 kilómetros de Samaná y a 14 de Las Terrenas, están organizados y se esmeran en que todo salga bien. Saben que es la principal actividad ecoturística de la provincia de Samaná, la más solicitada en los hoteles y la que deja los mayores ingresos a El Limón.

Al final de la excursión, el viajero sabe que le espera una rica comida criolla y una cámara cargada con buenas fotos.
Lo que hace diferente y apasionante visitar el salto El Limón es la travesía para llegar a él. El recorrido a través del bosque húmedo de la sierra de Samaná, a 300 metros sobre el nivel del mar, incluye bajar y subir pendientes, atravesar arroyos, charlar con los campesinos y los guías y proferir exclamaciones cuando la cortina de agua aparece cerquita, salpicándolo todo.
El charco es profundo. Sus aguas, de tan frías, hacen temblar al poco rato de zambullirse en ellas. Varios chicos se tiran desde las piedras y los guías, si les ruegas, te dejarán hacerlo luego de jurarles que eres un gran nadador.
De regreso, la subida hasta donde esperan los caballos nos hace extrañar las aguas que antes hacían temblar.

Referencias
- Las aguas que caen del salto son las de Arroyo Chico, que a partir de allí se convierte en río El Limón.
- En El Limón nació el pintor Théodore Chassériau, en 1819.
- Se puede llegar a El Limón desde Las Terrenas o desde Santa Bárbara de Samaná, tomando el Bulevar Turístico del Atlántico.
- Al salto se le llamó originalmente La fuente de El Almirante. El área protegida tiene una superficie de 18 kilómetros cuadrados.
- Si prefieres las excursiones poco concurridas, en SantiRancho, que las ofrecen, recomiendan separarlas en las mañanas y llevar zapatos playeros o tenis cerrados si decides hacer canyoning.

21/9/11

Cosón, una playa para perderse

Su nombre nunca falta en la lista de las mejores playas dominicanas

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Llega un momento en que el hastío que deja la faena diaria y aquel que producen las malas noticias le exigen al cuerpo huir de las grandes ciudades. Un día basta para desintoxicarse si decide hacerlo en playa Cosón, a unos 6 kilómetros al oeste de Las Terrenas, entre Punta Bonita y Bahía Escocesa.
Es poco lo que se puede decir de este lugar que no incluya las palabras más cursis del diccionario, en sus mejores acepciones. Hay sitios así, como Cosón, que no provocan hablar ni escribir sobre ellos, que dejan al viajero mudo, con ganas sólo de disfrutarlo y no contárselo a nadie.
Por algo está incluida en la lista de las mejores playas dominicanas. Lo ratifican sus cinco kilómetros de arena amarilla franqueados por cocoteros de troncos blancos, su certificación azul que motiva a bañarse con gusto, los manantiales con mangles que contrastan con el paisaje playero y su cercanía a uno de los pueblitos pesqueros más hermosos del Atlántico dominicano.

En la playa
Sus olas son mansas, pero no tanto, por lo que Cosón se presta para la práctica del surf y el bodyboard. El espacio se ensancha justo en la desembocadura del río Cosón, el punto favorito de los perros que aprovechan los primeros rayos del sol para calentarse el cuerpo.
Desde esta playa, además, se pueden ver perfectamente las siluetas del promontorio Cayo Ballena, unas rocas en medio del mar que parecen esculpidas en honor a la relación que mantienen los cetáceos más carismáticos del océano con la provincia de Samaná.

La nueva carretera El Catey-Samaná promete dinamizar el sector turístico e inmobiliario a largo de esta costa en los próximos años, así que si tiene tendencias bohemias, no le gusta el molote de gente y Cosón siempre ha estado en la mira de sus vacaciones, aproveche que aún es certificada bandera azul, que las aguas del río Cosón llegan límpidas hasta la playa y que hay mangles en los alrededores y apresúrese a visitarla pronto.

Cómo llegar
Cosón se encuentra en el extremo noroeste de la península de Samaná. Se accede a ella desde Las Terrenas, pero próximamente podrá hacerse desde el este cuando terminen los trabajos del Bulevar Turístico del Atlántico.

10/7/11

Oro y Nessa (Monumento al ego 24)

Esta pareja israelí ha adoptado la empobrecida comunidad de Agua Sabrosa, en Las Terrenas.

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Estos chicos israelíes son grandiosos. Artistas plásticos y consultores, hace varios años, mientras se bañaban en una playa de Las Terrenas (buscaban un lugar en el país donde establecerse lejos de los conflictos bélicos), les robaron sus pertenencias y en lugar de salir de RD decidieron conocer la comunidad más cercana al lugar donde estaban. Descubrieron que se trataba de una de las localidades más necesitadas de El Limón y decidieron ayudar a los niños. Comenzaron enseñándoles arte pero eran tantas sus carencias (analfabetismo, pobreza y falta de cariño) que crearon la fundación Marlee-Jo y les ofrecieron todo tipo de asistencia. Desde entonces han adoptado Agua Sabrosa. Todas sus entradas las invertían en la comunidad hasta que, como dicen, perdieron la vergüenza y comenzaron “a pedir”. Construyeron una especie de escuela (todavía no está terminada) donde esperan seguir asistiendo a los pequeños. Son los padrinos del paraje. Oro es una especie de maestro-papá (regaños incluidos) y Nessa, entre muchas otras cosas, se ha encargado de enseñarles a las niñas que no tienen que casarse a los 14 años para resignarse a vivir como ha sido la costumbre, que todo un mundo de estudio y preparación les espera a partir de esa edad. Acá un poco de lo que hacen. Cualquier colaboración, incluyendo aquellas relacionadas con compartir talentos, será más que bien recibida. Los encuentran también en Facebook

8/6/11

Cayo Ballena

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Sí que parece una jorobada, la roca esa… 

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Es tal la relación entre los cetáceos más carismáticos del océano y Samaná que la provincia tiene su propio monumento natural para honrarlas: nada más y nada menos que un promontorio llamado Cayo Ballena, frente a las costas de Las Terrenas.
Al principio, antes de conocerlo, cuando su existencia es sólo un rumor a punto de confirmarse, una dice: “Sí, claro, cómo no, una roca con forma de ballena, anjá, vaya coincidencia, y justo en medio de los bancos de la Plata y de la Navidad, creados para proteger a las ballenas jorobadas”.
Hasta que aparece él, así de flamante, ante nuestros ojos: el cuerpo de la ballena, su cola y un puntito que en nuestra imaginación puede pasar por un ballenato.
Y luego una piensa ¿por qué no? Con tantos cayos que bordean la península, alguno tenía que parecerse a sus más viejos y fieles visitantes…

26/12/09

Ofir Hirsh, el pintor de Las Terrenas

EL ARTISTA ISRAELÍ SE AFINCÓ EN SAMANÁ HACE OCHO AÑOS. ALLÍ TRABAJA Y DIRIGE UNA FUNDACIÓN INFANTIL

Yaniris López

Le dicen Oro y llegó a tierras dominicanas hace ocho años junto con su esposa Limor Nessa procedentes de Israel. De profesión es asesor de negocios y experto en comercio electrónico, pero su gran pasión es la pintura. “Soy un adicto a pintar”, confiesa Ofir Hirsh. “Crear arte para mí es un placer puro, una pasión, una obsesión, una necesidad. Pintar, para mí, es libertad. Pinto lo que siento y quiero sin límites, sin obligaciones y sin ningún compromiso. Pintar, para mí, es la perfecta meditación y la mejor medicina que cura todo. Es una manera fácil para celebrar, para expresarme y para sentirme especial y feliz”.
Nacido en 1972, luego de concluir el servicio militar como soldado paracaidista en el ejército de Israel, en 1993, Oro se dedicó a conocer los países de Sudamérica y se enamoró de la cultura latina. Comenzó a pintar en 1995 y abrió una galería de arte en Israel en 1997. Para 1999 había completado estudios de economía, administración y contabilidad en la Open University y Ra’anana College de Israel y ese mismo año decidió buscar nuevos rumbos y oportunidades fuera de su país.
En Estados Unidos trabajó en el comercio electrónico, fundó su propia corporación y, hasta la fecha, se ha dedicado a ofrecer consultas a clientes privados e instituciones internacionales sobre los mercados de mercancías y las estrategias de fondos de inversión libre.
Al llegar al país y recorrerlo de cabo a rabo, al punto de que lo conoce, quizá, mucho más que miles de dominicanos, Oro no lo pensó mucho y decidió quedarse a vivir, por elección obvia, en Samaná, en el municipio de Las Terrenas.
“Es una área que está llena de obras maestras de Dios: playas vírgenes, ríos, junglas y montañas. Cientos de matices de azul y miles de verdes, y un sentimiento mágico que está en el aire y no puedo explicarlo en palabras”, lo describe. Como no puede explicarlo con palabras, Oro prefiere dibujarlo. O lo intenta, dice.
Lo intenta tanto que de las más de 700 obras que ha realizado en los últimos 15 años, alrededor de 500 están dedicadas a Las Terrenas y sus alrededores.


EXPOSICIÓN
Hirsh aprovechó tan prolífica producción y presentó en Santo Domingo su primera individual en el país, “Recuerdos de un Paraíso terrenal”, un homenaje a la tierra que lo acogió y que le da vida a sus pinceles.
Impresiones dominicanas, collages de colores vivos, palmeras, playas, paisajes abstractos y definidos, pescadores, chicas en la playa y poses atrevidas de amantes nocturnos engalanaron el lobby del hotel El Embajador el pasado mes de noviembre. A Oro lo de atrevido le gusta, porque, dice, le parece una palabra positiva para el arte y para la vida en general.
Sus pinturas son tan auténticas que firma cada serie con un nombre diferente, un nombre que refleja el ánimo que tiene cuando las realiza. Aunque prefiere pintar óleo sobre tela, Oro también disfruta el acrílico, mezclar materiales y esculpir en madera y barro.
“Las pinturas elegidas para esta exposición (28 cuadros), son algunos de mis recuerdos de ese paraíso terrenal y esta exposición es mi manera de decir gracias. Creo que existen muchos paraísos terrenales en este mundo, y creo que cada persona tiene que buscar y conseguir su Paraíso Terrenal individual. Puede ser interno o externo, junto con otras personas o solo, lo que importa es que sea fascinante y feliz”.

AGUA SABROSA
Para mejorar la vida y el futuro de los niños de Agua Sabrosa, al norte de Samaná, Oro creó en el 2008 la Fundación Marlee- Jo, el nombre de una mujer que le inspiró en trabajo y benevolencia mientras vivió en Estados Unidos.
En la comunidad de Agua Sabrosa, alrededor de 46 niños entre los 2 y 14 años y muy pobres se benefician de actividades artísticas, alfabetización, natación, teatro, matemáticas y juegos. Para recaudar fondos, Oro destina el 50% de la venta de sus cuadros a la Fundación. Una de las muchas preocupaciones de Oro es que la mayoría de los niños no sabe leer ni escribir y él, que todavía no domina a la perfección el español, no puede enseñarlos como quisiera. Por tratarse de una labor voluntaria, todo tipo de colaboración o ayuda, desde visitas a los niños hasta horas de servicio, será oportuna y bien recibida en ofirhirsh@gmail.com

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Publicado en Ventana
Listín Diario 26/12/09

19/5/09

Posty recorrió 1,500 kilómetros y 19 provincias

"ENCONTRE GENTE MUY POBRE PERO SIEMPRE SONRIENTE. APRENDI A JUGAR DOMINO, CASINO Y BILLAR Y A BAILAR BACHATA Y MERENGUE"

©Yalo

Thierry Posty, el famoso trotamundos francés que recorre los cinco continentes a caballo desde hace 18 años, completó un recorrido de 1,500 kilómetros por República Dominicana que lo llevó por 19 provincias durante siete semanas.
Posty llegó a Santo Domingo el pasado mes de febrero y pidió a través de LISTIN DIARIO un caballo fuerte que aguantara su robusto cuerpo y se lanzó a recorrer los campos y las ciudades dominicanas.
Con los 1,500 kilómetros conseguidos aquí sobre un elegante corcel, Posty sumó 65,400 kilómetros a su gran sueño de alcanzar los 100,000 kilómetros alrededor del mundo.
Nos cuenta que quedó cautivado con la naturaleza, las montañas, los ríos, los árboles, los cultivos de arroz del norte y del cacao y el café en el sur. Y también quedó prendado de una playa: Las Terrenas, en Samaná.
El jinete, que hace unos días llegó a Vietnam para continuar sus viajes, quiso contarnos él mismo su aventura para “practicar el español que aprendió” en Dominicana.
“Aprendí con la población a jugar dominó, casino y billar. Aprendí a bailar bachata y merengue”, nos dijo. De su parte, y armado con su armónica, Posty tocó “blues” para su caballo y para la gente que encontraba a su paso.
“Encontré gente muy pobre pero siempre sonriente”, expresa. Las familias no sólo le ofrecieron espacio para su caballo, una casa de campaña y hasta una cama en las habitaciones para que descansara. Hubo una familia, dijo Posty, que en 20 minutos construyó un gran corral para “su” caballo.
Asegura que cada vez que pasaba por una ruta la gente admiraba y bendecía su “apuesto” corcel, un semental negro y blanco de ocho años propiedad de un español que reside en el país. Según Posty, él fue el primero en responder al llamado que hizo a través del periódico. Posty lo eligió a la primera por una sencilla razón: “La complicidad y la química con mi caballo, ‘Jefe’, fue total después de unas semanas. Cada noche dormía cerca de la tienda de campaña o se mantenía despierto, de pie, vigilándome. Cuando yo caminaba frente a él, incluso estando a más de 100 metros de distancia, nunca pensó en alejarse. Cuando atravesábamos alguna aldea dejaba que los niños lo montaran. Para muchos niños era la primera vez que montaban un caballo”, cuenta.
Y sigue: “La gente veía tal complicidad entre yo y mi hermoso caballo que realmente querían ayudarnos, incluso se ofrecían a construirle un corral en minutos para que pasara la noche”.
Posty recorrió el país por el este, el norte, el oeste y el sur y concluyó el viaje en La Feria, en Santo Domingo, sin presentar ningún percance. Los caballistas locales lo reconocieron y felicitaron.

Volverá

El corazón aventurero de Posty quedó tan enamorado de República Dominica que después de visitar Vietnam, Laos y Camboya prometió regresar al país. Realizará en vehículo la misma vuelta que hizo a caballo y donará sus fotografías a las familias con las que compartió.
“Pese a que a veces las montañas y el calor dificultaban la travesía, luego de 1,500 kilómetros a través de República Dominicana mi récord mundial es hoy de 65,400 kilómetros recorridos a caballo en los cinco continentes”, dice posty, a quien no le interesa la gloria ni el reconocimiento, sólo disfrutar de la naturaleza y compartir con la gente.
Como “Jefe” es ahora una estrella, Posty nos contó que su dueño decidió pintar con los colores del caballo la estatua de un corcel ubicada a la entrada de su rancho.
“Quisiera agradecer a todas las personas que conocimos y que nos ayudaron en este maravillo viaje a caballo. Los veo pronto. Gracias. Jefe y Thierry”.
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PD:. Fotos cortesía Thierry Posty