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6/12/17

La orilla detrás de la playa


No hay forma de perderse, pero, por si las moscas, pídale a un lugareño que le acompañe a dar una vuelta por la parte trasera de Mano Juan, en la isla Saona, si se encuentra de paseo por el pintoresco pueblo pesquero del este dominicano, en el Parque Nacional Cotubanamá.
 Es otra opción al obligatorio y placentero baño en la playa si le gusta el senderismo, y otra alternativa menos fatigosa al camino largo de casi nueve kilómetros que une los pueblitos de Mano Juan y Catuano si se estrena en las caminatas.


Entonces tomen el estrecho camino blanco y de casi dos kilómetros que corre paralelo a la playa y la laguna de Los Flamencos y que invita a disfrutar de cerca de las diferentes especies de mangles, uvas de playa, palmeras, yerba cimarrona, cangrejos solitarios, aves y el paisaje a ras de agua de la laguna, bajo un cielo azul intenso salpicado a veces por nubes blancas o por los puntos negros de los cuervos que sobrevuelan los matorrales en busca de comida.
Como el abrasante sol pondrá a prueba el humor y el esfuerzo pese a que se trata de un sendero plano, paren en el cementerio y retornen por la orilla de la playa, respirando hondo, pisando guijarros y refrescando el cuerpo en el paradisíaco paisaje de la isla adyacente más grande de República Dominicana. Un paseo corto dentro de otro paseo. Otra forma de explorar y divertirse...

6/5/16

La playa “Bonita” de Las Terrenas


Esta playa del municipio Las Terrenas (noroeste de Samaná), con su punta y arenas claras en un tramo, hileras de cocoteros, olas espumosas y arenas amarillas en otro, hace honor a su nombre por dondequiera que se le mire.
A lo largo de 1.5 kilómetros, playa Bonita invita a más que un baño en sus aguas cristalinas y a la práctica de surfing: cuenta con terrazas marinas donde practicar buceo deportivo, franjas de césped donde tenderse bajo la sombra y acogedores hoteles y restaurantes donde pernoctar, almorzar o refrescar el paladar con bebidas tropicales.
Cualquier lado de la playa es accesible a pie y en vehículo desde el centro de Las Terrenas (unos cinco minutos los separan).
Un paseo peatonal de asfalto paralelo a su orilla permite contemplarla mientras se escucha el rumor del viento y de las olas y se respira el salubre aire del Atlántico dominicano.
¿Dónde? Está situada entre las playas Cosón y Las Ballenas, al oeste del casco urbano de Las Terrenas: vegetación, rocas, arena y agua justo en la desembocadura del arroyo El Jobo.
En mi última visita el cielo estaba muy nublado, por eso la foto de arriba se la tomé prestada al Mitur. Esta: en Punta Bonita.

17/7/07

Guerra en la playa


Volvemos con el maravilloso mundo de los niños. Otra vez la foto fue tomada en Puerto Plata, pero en la playa conocida como “Los Perros”, en el Malecón, al ladito de Long Beach. En esta ocasión los pequeños ya son un poco mayorcitos y sí saben lo que hacen: se pelean, patean, arrastran, jalonean y golpean sin piedad. Es un tres para tres. Nadie está a favor de nadie. Nadie defiende a nadie. El primero que cae corre el riesgo de que los demás lo aplasten. El que queda en el medio sabe que el de arriba también lo aplastará a él. La idea, entonces, es no dejarse golpear pero tratar de golpear al otro lo más que se pueda. Risas y carcajadas en medio del alboroto. ¿Risas? Claro. En esta lucha los golpes no duelen (o se disimulan). Los “estrallones” menos. El “ring” está amortiguado por varios metros de fina arena que ya hubiese deseado para su show el mismísimo Jack Veneno.

9/3/07

Niños...


Esta foto me encanta. La tomé en la playa de Punta Rusia, en Puerto Plata. Los pequeños le huyen a una ola que, si se fijan bien, no llega a los 30 centímetros. Al principio eran unos cuatro, pero sólo quedaron estos dos. Se colocaban en fila a orillas de la playa y justo cuando la ola se acercaba echaban a correr a todo lo que le daban sus piernitas. Gritaban: "¡Ahí viene, ahí viene, correee!", y hasta se agarraban unos con otros para ayudarse. Y así pasaron una buena parte de la tarde de un domingo cualquiera. Se les olvidó que precisamente la "fama" de esta playa es que es súper bajita, ideal para que los niños se bañen en ella.