No parece, pero es...

En esta foto, el lago Enriquillo no se parece al lago Enriquillo. Las laderas peladas de las montañas que lo rodean, entre las provincias Independencia y Bahoruco, no inspiran lástima. Parece nieve. El espejo azul rosado de las aguas de esa mañana limpia de diciembre tiene grabada la palabra melancolía. Por un momento, por un breve y lacónico momento, piensas que estás en los Alpes, en algún lugar de los Grandes Lagos, o en alguna islita del mar de Barents. En fin…  

El laberinto verde de la Cueva de las Maravillas

De la administración del lugar se encarga el Patronato Cueva de Las Maravillas. 

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Una experiencia entre paredes vivas que pone a prueba tu paciencia y sentido de la orientación 
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YANIRIS LÓPEZ
yaniris.lopez@listindiario.com
Ramón Santana, ​San Pedro de Macorís

El propósito es que “te pierdas”. Dar vueltas hasta encontrar la palma real en el centro del recuadro parece ser un objetivo secundario.
Pero no se vale visitar la majestuosa Cueva de las Maravillas, en San Pedro de Macorís, y no internarse en el laberinto que, frente a la Autovía del Este, complementa una de las mejores experiencias espeleológicas de República Dominicana.
Un sendero sombreado conduce a la entrada de la plataforma donde se levanta el jardín vertical.

¿Te perdiste? No hay problemas. Un guía asiste desde lo alto a los visitantes en caso de que esto ocurra.

Es un cuadro de 60 x 60 metros. Los muros verdes de fukien tea (Carmona retusa), cuidadosamente podados, cubren la malla ciclónica que los mantiene erguidos y acogen a los visitantes que se internarán esperando ser lo suficientemente astutos como para no necesitar ayuda.
Porque una vez dentro, buscar la palmera no es lo único que importa. Importa también no extraviarse. Todos los sentidos deben concentrarse en ello.
El cascajo gris dificulta la caminata que comienza a hacerse larga. No hay forma de saber si volviste sobre los pasos. Todo luce igual. De lado y lado, solo las paredes verdes de medio metro de ancho.  

Cuando la palmera aparece sobre los muros, dependiendo del lugar del laberinto, sabrás si estás cerca o lejos de alcanzarla.
Al rato, las risas dejan de ser risueñas y espontáneas. Los 1.20 metros destinados a la circulación de las personas no quitan los pensamientos claustrofóbicos de qué pasaría si al final no se contara con un guía que, desde lo alto, auxilie al visitante en caso de necesitarlo.¿Quince, veinte, cuarenta minutos yendo y viniendo? A algunos les toma más, a otros menos. Lo que no puedes hacer, nunca, es devolverte…

El objetivo es encontrar la palma real ubicada en el centro del laberinto. 


SI VAS...

De lugar. El ancho de los arbustos es de medio metro (0.50 m).
El ancho de circulación de las personas es de 1.20 metros.
El recorrido es de 1,632 metros lineales.
Horario. De martes a domingo y días feriados de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. =
Costo de entrada al laberinto: 200 pesos.
Costo de entrada a la cueva: 300 pesos los adultos y 100 los niños.
Qué llevar
: buen calzado, protector solar y buena disposición para perderse.
Cómo llegar. Desde Santo Domingo, tomar la Autovía del Este rumbo a San Pedro de Macorís - La Romana. El lugar está ubicado en el municipio Ramón Santana, unos 15 kilómetros al este del centro de la ciudad de San Pedro y a tres kilómetros de la comunidad El Soco.
Diseño. Durante su inauguración, a finales de 2020, se explicó que su trazado está inspirado en los antiguos laberintos de Irlanda y Escocia. 

Jaclin y Yalo. 


El túnel sombreado que conduce a la plataforma donde está el laberinto.


Fukien tea (Carmona retusa), la especie elegida para los muros verdes.

Campanita criolla

Cubanola domingensis. Endémica de República Dominicana. Si quieren ver un montón de ellas, den un paseo por el Sendero Educativo del Jardín Botánico Nacional. 


Mariposa colibrí

Un falso colibrí se paseó a sus anchas por la doña sanica (Lantana). Duró mucho tiempo sorbiendo el néctar de sus miles de florecillas. Sí que parecía un colibrí, pero en realidad es una mariposa. La ciencia dice que es nocturna, un lepidóptero de nombre Aellopos tantalus, pero eran las 5:17 cuando visitó el jardín. Ahora entendemos por qué: dicen que también vuela en el día, pero solo en las horas crepusculares. 

Esto publicó el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) en su página web sobre este tipo de insectos:

“Los esfíngidos son una familia de polillas (Lepidópteros), comúnmente conocidas como polillas colibrí, polillas de halcón, polillas esfinge y gusanos de cuerno. Se reportan 52 especies para la Hispaniola, de las cuales tres son endémicas de República Dominicana”. 

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P.D.: Es m
uy parecida a la Aellopos titan, a la Aellopos clavipes y a la Aellopos fadus. ¡Qué confusión!






Entre las más leídas (Monumento al ego 31)

La historia del hallazgo de una cabeza completa de gaviálido en Monte Plata, publicada en Vida Verde el pasado mes de junio, figura entre las noticias más leídas de este año en el Listín Diario.
Que una historia del área de las ciencias, en este caso la Paleontología, motivara el interés lector al punto de entrar en este listado es muy gratificante.
No importa que se tratara de una primicia mundial de interés para los científicos, en este tipo de recopilaciones de fin de año siempre se llevan los primeros lugares las noticias trágicas, políticas y faranduleras.  
A celebrar, pues.

P.D.: Importancia de la Paleontología en los estudios de impacto ambiental 


Raquel Paiewonsky

“Levitando a solo un pie”. Museo de Arte Moderno. Cera natural de abejas y medias de nylon. Santo Domingo, 2008. 

Cabo San Rafael y cabo Engaño

Cabo San Rafael, provincia La Altagracia.

Hay lugares que solo los imaginas. Como la punta de cabo San Rafael, en el extremo sureste de la isla. O la de cabo Engaño, el lugar más oriental de La Española. Ambos cerquita. Lugares que quizá nunca pisarás, como Punta Cuevitas, ahí en la foto. Playas en las que posiblemente nunca te bañarás y riscos de los cuales nunca saltarás, como esos que perfilan los farallones de la llanura oriental.
Por eso, verlos desde lo alto (en lo que llega el viaje), recorrerlos con la vista e imaginar todo lo que puede pasar que posiblemente nunca pasará es un poquito como sacarse la lotería…  

Cabo Engaño, provincia La Altagracia. 

Cabo Engaño, provincia La Altagracia. ¿Ven la laguna de Bávaro?


Cabo San Rafael, La Altagracia.


Una de dos

Mientras pasa el paño por el escritorio, por debajo de todo cuanto se pueda limpiar, se fija como siempre en mi potus (Epipremnum aureum) y dice lo mismo cada vez: que qué linda está, que adora las plantas, que las plantas son sus únicas amigas; que les habla... Que a ellas les cuenta sus secretos porque son las mejores amigas.
“Son las únicas amigas que tengo. No te juzgan, no te traicionan, y siempre están para ti”.
Yo pensé que obvio, porque no se pueden mover ni hablar, pero nada… 
Horas más tarde, mientras aseaba en el baño (yo estaba dentro de un cubículo), escucho que alguien entra, la saluda con besos y con alegría ella responde al saludo así: “Bien, estoy bien. Con Jesús todo está bien. Es mi único amigo, el único; Jesús es el único al que podemos llamar amigo”. 
Pobre Jesús, pobres plantas…

¡Comienza el 20!

Crossandra infundibuliformis


El festival anual de plantas y flores del Jardín Botánico Nacional (JBN) comienza la próxima semana.
Del 20 al 22 de octubre, el programa de este año promete un festín didáctico con talleres, conversatorios y charlas sobre la flora nativa y endémica de La Española, técnicas de jardinería, manejo de plagas y consejos para el cuidado y mantenimiento de plantas ornamentales.
El viernes 20, por ejemplo, de 3:00 a 5:00 de la tarde, el conversatorio “Importancia de las plantas autóctonas con potencial ornamental” será impartido por Ángela Guerrero, Adolfo Gottschalk, Francisco Jiménez, Milcíades Mejía, Teodoro Clase, Moisés Montero, Máximo Peña y Zoilo Richardson. Para no perdérselo.

Seguir leyendo en Vida Verde de Listín Diario…   

Rosa de Bayahíbe



Pereskia quisqueyana en el Jardín Botánico Nacional...