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Puentes Botánicos 2026


Esta fue una muy linda experiencia. 
Que vivan las plantas. Y la gente que sabe de plantas y que con tanta pasión comparte ese conocimiento con los muggles botánicos de la humanidad. 

 

¡Hola, abril!

 

La verdadera saona


Ziziphus rignonii. Sarcomphalus domingensis. Nativa del Caribe. Fruto comestible. Melífera. Abunda en los bosques secos. En la isla Saona, por ejemplo :)
La de estas fotos crece en las Dunas de las Calderas, Baní, provincia Peravia.


“La libertad guiando al pueblo”

La foto la tomó Silverio Vidal hace unos años. Es el fragmento de un tronco de uno de los laureles que están en la avenida Máximo Gómez frente al Palacio de Bellas Artes.
Silverio dice que así, de primera, se le parece al cuadro “La libertad guiando al pueblo”, pintado por el francés Eugène Delacroix en 1830. ¿Qué creen?

Una de dos

Mientras pasa el paño por el escritorio, por debajo de todo cuanto se pueda limpiar, se fija como siempre en mi potus (Epipremnum aureum) y dice lo mismo cada vez: que qué linda está, que adora las plantas, que las plantas son sus únicas amigas; que les habla... Que a ellas les cuenta sus secretos porque son las mejores amigas.
“Son las únicas amigas que tengo. No te juzgan, no te traicionan, y siempre están para ti”.
Yo pensé que obvio, porque no se pueden mover ni hablar, pero nada… 
Horas más tarde, mientras aseaba en el baño (yo estaba dentro de un cubículo), escucho que alguien entra, la saluda con besos y con alegría ella responde al saludo así: “Bien, estoy bien. Con Jesús todo está bien. Es mi único amigo, el único; Jesús es el único al que podemos llamar amigo”. 
Pobre Jesús, pobres plantas…

Rosa de Bayahíbe



Pereskia quisqueyana en el Jardín Botánico Nacional... 

Jacarandas en el Centro Olímpico

Hace un mes, pero así estaban de bonitas...




El rosado más lindo

Flor y fruto de la Rosa de Bayahíbe, nuestra flor nacional (Pereskia quisqueyana, nombre conservado). 


Caesalpinia pulcherrima


Los larguísimos estambres de la Caesalpinia pulcherrima. Esta crece en el camino que conduce al Museo Maguá. Casi en su frente. En Ojo de Agua, Salcedo (Hermanas Mirabal). Parece una llama.


Un racimo de rosas


 En Bacuí, La Vega. 

Passiflora biflora

Esta curiosa enredadera se llama Passiflora biflora.
Le dicen alas de murciélago. 
De la misma familia de la chinola. 
La pueden ver en el mariposario del Jardín Botánico Nacional, en Santo Domingo.  


Begonias en San José de Ocoa


Se estima que hay alrededor de 1,500 especies de begonias en el mundo.
Esta, de colores tan peculiares, crece en las lomas de San José De Ocoa.





Ojos de poeta (Thunbergia alata)


Ojos de poeta (Thunbergia alata). ¿Por qué la llamarían así? Si hasta un chin de miedo dan al principio...
La mata de arriba la encontré en Jarabacoa (La Vega), en el patio del hotel Gran Jimenoa.
La de abajo, de color más intenso, estaba en Rancho Arriba (San José de Ocoa), en los alrededores de Café Samir.
Es una trepadora nativa de África y está considerada una gran invasora.




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Posdata agregada luego de la publicación

Mi amigo poeta (entre otras virtudes) Alex Solar tiene una teoría muy chula y acertada sobre el  nombre.
La comparto con su permiso: 
“¿Y te preguntas el porqué del nombre de esa curiosa flor? Pues... tiene las pupilas dilatadas, efecto de alguna droga o licor de absenta, que era el que bebían los ‘malditos’ (Baudelaire), y amarillos, de ictericia por insuficiencia hepática producto de los excesos”.



«Abril es el mes más cruel»


La tierra baldía (The waste land, 1922) -- T. S. Eliot

 «Abril es el mes más cruel», porque «engendra / lilas de la tierra muerta, mezcla / recuerdos y anhelos, despierta / inertes raíces con lluvias primaverales». Cruel, porque no hace como el invierno, ese invierno que «nos mantuvo cálidos, cubriendo / la tierra con nieve olvidadiza, nutriendo / una pequeña vida con tubérculos secos».

Pese a todo: ¡Hola, abril!


Un reto de observación...


Que hace mucho no lo hacíamos. Aquí les va. Es una planta elegantemente ancha que suele alegrar patios grandes y jardineras en hileras. Las hojas se parecen al fruto ¿o es un vegetal? más consumido en RD en cenas y desayunos. La confunden con una palma, pero en realidad no lo es. Su nombre común tiene mucho que ver con nosotros, es decir, con los monteros y aventureros. Su nombre científico es Ravenala madagascariensis, pero intenten “adivinar” de qué planta se trata antes de buscarlo en Google. Je.

Si fuera grama, ¿la pisarías?


Esta planta la tenía en venta un vivero en el XII Festival Nacional de Flores y Plantas. Se llama Nertera granadensis y le dicen “planta de las canicas”. Pertenece a la familia de las Rubiáceas (la misma del café) y es rastrera. ¿Se imaginan como luciría en un patio, jardín o espacio grande como cobertor de suelo? No darían deseos de pisarla. Parece que es algo ñoña, tomando en cuenta los comentarios que han dejado varios usuarios en algunos foros. No le gusta mucho el sol directo, tampoco mucha agua (las ennegrece). Se da muy linda en macetas. En Agrompatica.es dicen que es originaria de América Central y del Sur. También aconsejan cómo cuidarla. Ahí les va, por si la ven en los viveros criollos y quisieran alegrar los ambientes con su colorido color.

Una catedral de ‘bambús’

Uno de los lugares menos conocidos y visitados del Jardín Botánico de Santo Domingo es el patio de bambúes del Jardín Japonés. Es poco conocido porque los visitantes entran al jardín y, deslumbrados por su belleza y el afán de recorrerlo, no reparan en una pared de maleza vertical que, ubicada en el costado derecho de la entrada, antes del caminito de piedra que lleva hasta el famoso árbol de anacahuita, separa la grama verde y los pinos budistas de las altas ramas del rincón de las Bambusoideae.

El lugar es enorme. Parece una catedral de largos arcos que se entrecruzan y en determinados puntos apenas dejan pasar la luz. Por el suelo, una espesa alfombra amarilla de hojas, corre un discreto y silencioso arroyo/fuente artificial. El sitio es perfecto para picnics, tomarse fotos y realizar actividades sociales, dice Pedro de Jesús de García, director del departamento de Horticultura del Jardín. Y también para meditar, respirar aire puro, huir del ruido y las prisas citadinas y disfrutar de los pequeños placeres que ofrece la naturaleza en el centro de la ciudad.



Exterior

Tiempo de carolinas, amapolas y piñones en flor

¡Qué gusto viajar en febrero y marzo por los campos y carreteras dominicanos! Qué lindos se ven los montes salpicados con el mamey y rojo de las amapolas, el rosado de los piñones y el fucsia de las carolinas. Las amapolas y carolinas se sabe que son bonitas, pero es muy grato detenerse a observar de cerca la forma de las flores del piñón. ¿Quién diría que la cerca viva más usada del país da flores tan lindas? Qué pena que no se coman. En fin...
Si deseas fotografiar amapolas, las hay por montones en las montañas de Polo, Barahona; camino a Bonao, La Vega y Santiago y en toda la cuenca del río Jamao. Si deseas fotografiar carolinas, hay muchísimas a lo largo de la avenida Quinto Centenario; si no quieres vehículos alrededor, hay algunas en el Jardín Botánico. Y, para retratar piñones, ¡toma la carretera que quieras y allí los encontrarás! Están, como Duarte, en todas partes.