En esta foto, el lago Enriquillo no se parece al lago Enriquillo. Las laderas peladas de las montañas que lo rodean, entre las provincias Independencia y Bahoruco, no inspiran lástima. Parece nieve. El espejo azul rosado de las aguas de esa mañana limpia de diciembre tiene grabada la palabra melancolía. Por un momento, por un breve y lacónico momento, piensas que estás en los Alpes, en algún lugar de los Grandes Lagos, o en alguna islita del mar de Barents. En fin…
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29/2/24
30/11/21
La planta que “reapareció” 100 años después
Qué interesante la historia publicada por el Jardín Botánico
Nacional (JBN) sobre la Goniopteris fuertesii, un helecho terrestre endémico de La Española y exclusivo del Bahoruco Oriental que no se veía desde 1913, año en
que fue descrita y dedicada al padre Domingo Fuertes.
La especie fue “reencontrada” en la comunidad Las Filipinas (La ciénaga,
provincia Barahona), por el técnico y estudiante de Biología Yommi Piña.
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Yommi Piña
17/5/18
Algo sobre la bahía de Neiba
Otro poco de geografía dominicana. La bahía de Neiba, completita, no está en Neiba, sino en Barahona.
Neiba es la capital de la provincia Bahoruco. Antes de ser provincia (1943), Bahoruco pertenecía a Azua, y luego a Barahona. Para entender por qué la bahía lleva este nombre (y la sierra también) habría que poner un poquito de atención a la historia geográfica de la provincia Bahoruco, superbién explicado en la más que educativa página de JMarcano.
10/7/17
Las Marías, en Neiba
Confieso que es una de mis fotografías favoritas. Nai, Maro, Chave y Albi en el balneario Las Marías, en Neiba (provincia Bahoruco).
24/2/15
Barahona y sus hermosos acantilados
La vía panorámica Carretera Barahona-Paraíso incluye tres de los más atractivos acantilados de República Dominicana.
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A sur de la ciudad de Barahona, entre Playa Azul, Quemaíto y La Meseta, tres paredes verticales “siluetean” a intervalos la costa caribeña de la Perla del Sur.
A lo largo de unos 15 kilómetros, las paredes desnudas forman una cadena de verdes, marrones, amarillos, blanco calizo y grises dignos de ver y de fotografiar.
En los huecos del terreno se forman ensenadas, pequeños montículos con yerba y maleza, poblaciones de palmas y cocoteros y las inconfundibles playas de olas bravas y arena gruesa que caracterizan la costa barahonera.
Algunos acantilados no se ven desde la carretera. Las mejores vistas se obtienen de los hoteles que usan precisamente como patio las mesetas de estos despeñaderos que, sin alcanzar los 30 metros, se alzan imponentes desafiando los vientos y recibiendo las aguas marinas de un prometedor destino ecoturístico frente al mar.
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A sur de la ciudad de Barahona, entre Playa Azul, Quemaíto y La Meseta, tres paredes verticales “siluetean” a intervalos la costa caribeña de la Perla del Sur.
A lo largo de unos 15 kilómetros, las paredes desnudas forman una cadena de verdes, marrones, amarillos, blanco calizo y grises dignos de ver y de fotografiar.
En los huecos del terreno se forman ensenadas, pequeños montículos con yerba y maleza, poblaciones de palmas y cocoteros y las inconfundibles playas de olas bravas y arena gruesa que caracterizan la costa barahonera.
Algunos acantilados no se ven desde la carretera. Las mejores vistas se obtienen de los hoteles que usan precisamente como patio las mesetas de estos despeñaderos que, sin alcanzar los 30 metros, se alzan imponentes desafiando los vientos y recibiendo las aguas marinas de un prometedor destino ecoturístico frente al mar.
| Las primeras luces de la mañana bañan el acantilado del patio trasero del hotel Playa Azul, en su extremo izquierdo. Césped, palmas y una tupida vegetación costera cobijan la meseta. |
| Grises y blancos. La escarpada pared que se avista desde el hotel Pontevedra corre paralela a la playa La Meseta. |
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Yaniris López
20/5/12
Una loma llamada Cachote
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Yalo para Bureo
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Hay lugares que enamoran incluso al más apático de los viajeros. Cachote, por ejemplo. A unos 1,200 metros sobre el nivel del mar, en la reserva ecológica Padre Miguel Fuertes, el pueblito se encuentra más o menos en el centro (algo al sureste) de la provincia de Barahona, a 15 kilómetros de La Ciénaga y a 25 de Paraíso. (Ver mapa)
Aquí, en medio del bosque húmedo, viven unas 30 familias. Una pequeña cooperativa local administra un centro ecoturístico que ofrece estadía en cabañas ecológicas, acampadas, caminatas por senderos temáticos, contemplación de aves, paseos en vehículo todo terreno y excursiones a nacimientos de ríos. Nada extraño para los experimentados viajeros que ya han recorrido buena parte del país. Pero, ay, no hay forma de llegar hasta Cachote y no quedar prendado de la loma y de su gente.
A medida que el vehículo se adentra en esa zona del Bahoruco Oriental, llegan a la mente imágenes de la comunidad de los hobbits, del Señor de los Anillos. Una espera que, de un momento a otro, salten de repente pequeños elfos o gnomos al centro del camino blanco y empedrado y nos impidan pasar, muertos de risa, a menos que les paguemos un peaje por dejarnos disfrutar de sus tesoros naturales.
La culpa es del verde: el de las laderas suaves de las primeras colinas, el de los helechos gigantes que franquean los senderos, el de los pinos que crecen altísimos, el de esos árboles cargados de guajaca cuyos nombres nunca llegan a tiempo. Es como si el verde se pudiera respirar. En serio.
¿Y las flores silvestres? ¡Un deleite para los fotógrafos, como toda la zona! Las hay de todos los colores y de todas las formas. Y está el centro, con sus cabañas de madera oscura y modesto inmobiliario; el enorme comedor pegado a la cocina de la que salen criollos olores y el patio salpicado de rosas, bromelias, crotos y caprichos.
Como la noche suele adelantarse y a la temperatura le da por registrar entre 7 y 10 grados Celcius en las madrugadas, es casi obligatorio tomar jengibre alrededor de una fogata y reír con los cuentos del grupo. La estampa queda registrada en la memoria: las luces del fuego, el crispar de los troncos al quemarse, el rumor de las risas. Tampoco es posible olvidar el recuerdo del frío nocturno que taladra el cuerpo envuelto en mantas, ni el concierto sinfónico que aves, grillos y sapos regalan al visitante.
Si prefiere la soledad, reflexionar, embobarse con la naturaleza, caminar horas muertas entre matorrales o posar los ojos en las ramas de los árboles hasta que asomen los colores de unas 30 especies de aves, ¡bienvenido al paraíso!
Si prefiere la soledad, reflexionar, embobarse con la naturaleza, caminar horas muertas entre matorrales o posar los ojos en las ramas de los árboles hasta que asomen los colores de unas 30 especies de aves, ¡bienvenido al paraíso!
Luego llegue hasta el pueblito, comparta con su gente y conozca a Francisco Asmar, su fundador. Pregúntele por qué la loma se llama así y por qué decidió mudarse a este lugar hace ya 60 años. Y entonces entenderá por qué decimos que es imposible no enamorarse de esa loma llamada Cachote.
21/8/11
El puesto policial de Batey #3
Querido Leonel:
Para cuando puedas, por favor, ¿podrías regalarle un zafacón al puesto policial del Batey #3 del Ingenio Barahona, en las afueras de Tamayo? ¿O podrías pedirle a las autoridades provinciales o a la gente del ingenio que lo hagan? Es para que no tiren la basura (¿la ves?) frente y debajo de la pocil… digo, la casita. Para prevenir el cólera y proteger el medioambiente, ya sabes. Si te fijas, no te estoy pidiendo que por favor solicites a las autoridades de la provincia Bahoruco que hagan algo con la casucha, que casi se cae a pedazos (la plataforma que la sostiene está destartalada, las tablas están podridas y los hoyos en el zinc los tapan con piedras, que ruedan y al final no tapan nada). No, no, todo eso puede esperar, al menos hasta que la casita les caiga encima a los guardias, algo que puede ocurrir pronto, ahora que el ciclón Irene viene por ahí. Sólo te estamos pidiendo que por favor les dones un zafacón. Es más, olvídalo, como un zafacón cuesta tan poquito y no es justo que eso te quite el sueño, mejor me pago un viaje de regreso a Batey #3 y se los regalo yo. O se lo enviamos por Caribe Tours. Vale. Resuelto el problema del zafacón. El policía que descansa con los pies en alto se pondrá contento cuando reciba el regalo y se olvidará del resto, un resto que ni siquiera es importante porque ese sitio queda muy lejos y hasta allí no llegan los turistas. Mil disculpas por el atrevimiento, Leonel.
Atte,
Alguien que pasaba por ahí
Para cuando puedas, por favor, ¿podrías regalarle un zafacón al puesto policial del Batey #3 del Ingenio Barahona, en las afueras de Tamayo? ¿O podrías pedirle a las autoridades provinciales o a la gente del ingenio que lo hagan? Es para que no tiren la basura (¿la ves?) frente y debajo de la pocil… digo, la casita. Para prevenir el cólera y proteger el medioambiente, ya sabes. Si te fijas, no te estoy pidiendo que por favor solicites a las autoridades de la provincia Bahoruco que hagan algo con la casucha, que casi se cae a pedazos (la plataforma que la sostiene está destartalada, las tablas están podridas y los hoyos en el zinc los tapan con piedras, que ruedan y al final no tapan nada). No, no, todo eso puede esperar, al menos hasta que la casita les caiga encima a los guardias, algo que puede ocurrir pronto, ahora que el ciclón Irene viene por ahí. Sólo te estamos pidiendo que por favor les dones un zafacón. Es más, olvídalo, como un zafacón cuesta tan poquito y no es justo que eso te quite el sueño, mejor me pago un viaje de regreso a Batey #3 y se los regalo yo. O se lo enviamos por Caribe Tours. Vale. Resuelto el problema del zafacón. El policía que descansa con los pies en alto se pondrá contento cuando reciba el regalo y se olvidará del resto, un resto que ni siquiera es importante porque ese sitio queda muy lejos y hasta allí no llegan los turistas. Mil disculpas por el atrevimiento, Leonel.
Atte,
Alguien que pasaba por ahí
17/8/10
Oasis en el Sur
LAS MARÍAS
Es el balneario que da la bienvenida a los que viajan a Neiba, el municipio cabecera de la provincia Bahoruco. ¿Qué hacer, además de tomar un baño en sus aguas claras? Comer frituras a orillas de la carretera, jugar billar e intentar atrapar minúsculos pececitos con una caña de pescar.
LAS BARÍAS (LA DESCUBIERTA)
Nadie que visite el centro del municipio La Descubierta se marcha sin antes visitar Las Barías, un amplio y frío balneario que hace honor al río que le brinda sus aguas y a los altos árboles que lo rodean. Para los friolentos, es uno de los mayores retos ecoturísticos que les ofrece el país, pues son pocos los que pueden darse el lujo de permanecer varias horas dentro del charco.
BOCA DE CACHÓN
El oasis natural de este distrito municipal de Jimaní es uno de los más visitados de la región sur. Está ubicado frente a los humedales de la punta oeste del Lago Enriquillo. Amplio y con facilidades recreativas, sus aguas continúan corriendo en canales artificiales.
LA ZURZA
A este balneario cercano al distrito municipal Vengan a Ver (municipio Duvergé)se acercan exploradores que buscan en sus aguas azufradas la cura de enfermedades cutáneas. Los que deseen un baño normal lo tendrán en una alberca adicional habilitada en un costado del balneario, con las aguas de un manantial que nace a pocos metros de allí.
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