Jardin Botánico Nacional


Las pozas claras de Guayabal: tinas y charcos que invitan al baño

La poza bajo el puente a la entrada de Guayabal

En el lecho del río Guayabal, a su paso por el costado oeste del municipio que lleva su nombre, en el noreste de Azua, se forman tinas de aguas transparentes que inspiran más que un viaje.

Las aguas poco profundas del río corren “a ras de tierra” a lo largo de unos 10 kilómetros, así que varias pozas terminan dibujadas con piedras de mediano tamaño que acorralan el agua y permiten el baño.

¿Algunas de las más grandes y visitadas? De sur a norte, caminando río arriba: el charco que da la bienvenida al pueblo, sobre el puente ubicado a unos 200 metros de la confluencia donde el río Guayabal entrega sus aguas al río Las Cuevas; el charco junto al puente de palos que enlaza el norte del centro urbano con la carretera que conduce a la comunidad El Palmar, a unos 700 metros de la confluencia; el Charco de los Granos, unos dos kilómetros más adelante; La Tina, siete kilómetros después si seguimos siempre sobre el lecho del río; y el charquito de las aguas termales, a unos nueve kilómetros de recorrido. 

Con sus minúsculas cascadas que emergen de las piedras, la pequeña poza de aguas calientes es uno de los mayores atractivos naturales del municipio azuano que vive una especie de bonanza económica gracias al aguacate. ¿Tendrá que ver que este cultivo, que necesita de tanta agua, con la disminución del cauce del Guayabal? 

DE INTERÉS.
-- El río Guayabal nace en el Parque Nacional Valle Nuevo. Según datos de Medio Ambiente, este parque abarca el 43.1 % del área del municipio.
-- La ruta ecoturística Guayabal-Valle Nuevo es una de las favoritas de los excursionistas locales más experimentados. En algunos puntos, las paredes de las montañas forman cañones de singular belleza escénica con el río a sus pies.
-- Los monteros suelen acampar en las playitas de piedras blancas que deja el cauce seco del río.
   






A veces...


 “También sientes que estamos en un maratón interminable, ¿verdad? Que ya comenzó, y hemos corrido mucho, pero al final nos damos cuenta de que no es el camino… De que ni siquiera es nuestra carrera”. 

Batu en El cuento de la isla (serie turca)

Esto estuvo bueno...

 El tema fue debatido en la conferencia “Pasado, presente y futuro de las áreas protegidas: una mirada hacia la conservación y sostenibilidad del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) de República Dominicana”.


Qué linda es la guasábara


Y peligrosa. 
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Cylindropuntia caribaea en las dunas de Las Calderas (Baní). 

Los escritos de Ducoudray

Ayer, doña Carmenchu Brusíloff me hizo uno de los regalos más hermosos que un periodista dominicano que escriba sobre naturaleza y ecología pueda recibir.
Me entregó los seis tomos de “La naturaleza dominicana”, una recopilación de los artículos publicados por el periodista y escritor dominicano Félix Servio Ducoudray entre 1978 y 1989 en el suplemento sabatino del periódico El Caribe.
Qué belleza de publicación (León Jimenes, 2006). Los tomos, en el mismo orden, contienen artículos de la región Norte, región Sur, región Este, flora/fauna, dunas/formaciones geológicas/orografía/volcanes y ámbar/ varios/anexos.
Luego les cuento de todas las cosas interesantes que seguro encontraré.

¡Hola, abril!


Un duro, José Mercedes

Yaniris López
Listín Diario
La explotación de los recursos forestales con fines comerciales no es uno de los temas más queridos en el área ambiental, pero la percepción cambia cuando lo explica un experto como el ingeniero agrónomo dominicano José Mercedes.
En una larga conversación con Listín Diario, el especialista en administración de recursos forestales, cálculo de emisión y remoción de gases de efecto invernadero, adaptación y mitigación al cambio climático, plantea que no existe un plan agroforestal diseñado apropiadamente para República Dominicana, que el Estado no tiene tierra para plantar y que hace falta fomentar la industria forestal “en lugares donde se puede hacer”.

Aquí la entrevista 

Fotomar 2025

Por si les gustaría participar, las embajadas de Francia y Alemania en República Dominicana convocan al premio de fotografía franco-alemán Fotomar 2025. Hoy es el último día para enviar las fotos.
El objetivo principal, publicaron los organizadores, es “promover la concienciación y acción sobre la protección y conservación de los ecosistemas marinos y costeros de la República Dominicana, a través de la fotografía como herramienta de sensibilización y documentación visual del impacto humano en los mares, fomentando una mayor apreciación por la biodiversidad marina y la necesidad de su preservación”.

Toda la información en este enlace 

Una nutritiva y versátil enredadera

Yaniris López
Listín Diario

En El Palmar de Guayabal (noreste de Azua), a más de 1,100 metros sobre el nivel del mar, Ketsy nos enseñó la “Liann panye”, una enredadera que se consume como verdura muy popular en su natal Haití.
Se llama Trichostigma octandrum y es una planta perenne nativa de la América tropical y subtropical.
Kew Gardens la describe como un arbusto o árbol trepador que crece principalmente en el bioma tropical húmedo.
Por sus altos valores nutritivos, es incluida en programas de alimentación para tratar la desnutrición.

Se consume cruda, hervida o guisada como acompañante de víveres y carnes. Para mostrarlo, Ketsy no dudó en masticar varias hojas tiernas y hervir el resto con guineítos verdes.
La planta se usa también como fibra para tejer cestas y muebles y en la elaboración de artesanías. También en medicina popular para tratar heridas (cataplasma de sus hojas) y el asma (té).
Si Ketsy no hubiera decidido cocinar ante nuestros ojos el bejuco que llama “Liann panye”, fácil que la hubiéramos confundido con cualquier maleza, pues sus hojas son muy parecidas a las de la Rivina humilis.