Buscar en el blog

Mostrando entradas con la etiqueta aventura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aventura. Mostrar todas las entradas

30/11/22

20 años del Adventure Team

Utah, 2002. Un año antes, la selección regional del MAT catapultó a Jarabacoa (La Vega) como destino de aventura y deportes extremos

Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com 
Santo Domingo

Este 2022 se cumplieron 20 años del Marlboro Adventure Team (MAT), la aventura que reunió en Utah, Estados Unidos, a 36 jóvenes de 13 países que cumplieron el sueño de vivir experiencias extremas retando los paisajes del oeste norteamericano.
Un año antes, la selección regional para América Latina de los participantes del MAT 2002, celebrada en el país, catapultó a Jarabacoa como destino de aventura y deportes extremos.
Pocos se imaginaban que en unos cuantos kilómetros, en los alrededores de Rancho Baiguate, se pudieran realizar todas las competencias exigidas a los jóvenes que aspiraban al viaje final: escalada, rafting, cabalgata, jeeping, rapel, tirolesa y four wheels.
Estos y otros deportes como el motocross y el montañismo los vivieron en el sureste de Utah, pero en una versión extrema inimaginable, Iván Gómez, Roger Jover Rivera, Loreley Sáinz y Juan Francisco Pérez (Quírico), los jóvenes representantes de República Dominicana en el MAT.
Los acompañaron un delegado de la Philip Morris (Agustín Fernández) y como prensa Sergio Carlo (TV) y Yaniris López (periódico Hoy). 

Fueron catorce días de un mayo inolvidable. La retina congelaba en cada recorrido el polvo, la nieve, las piedras, el viento, el resplandor de los lagos, los rápidos de los ríos Green y Colorado, las montañas verdes, las flores de estación, los pueblitos, las carreteras interminables y las formaciones rocosas (paredes, columnas, arcos, agujas y laberintos) de un mundo que, en ese momento, representaba el lado salvaje de una marca comercial.

 “UN EQUIPO COMO NINGÚN OTRO”

 Divididos en cinco grupos y acompañados cada uno de un guía y un fotógrafo, los chicos partían a jornadas de dos días por cada deporte extremo.
El itinerario de la prensa e invitados especiales también incluyó pesca, senderismo y visitas a lugares emblemáticos de la Tierra de los Cañones como el Punto del Caballo Muerto, Fry Canyon, el Newspaper Rock, el Parque Nacional de los Arcos y Lake Powell (entre Utah y Arizona).
Los equipos se juntaban cada dos días en un campamento base. La  noche de ese encuentro, alrededor de una fogata rodeada, a su vez, por las casas de campaña, es una estampa que resume una experiencia que, tal como plasmaron los chicos dominicanos en las crónicas del viaje, marcaron sus vidas de una forma difícil de explicar. 
Porque ir al MAT era, para los amantes del turismo de aventura y los deportes extremos, algo más que un sueño.
Veinte años después, la nostalgia repasa en la memoria vivencias como una tormenta de nieve a menos de treinta minutos de sol; horas de caminata por los túneles de piedra de Fry Canyon, compartir montura y café con cowboys de verdad o recorrer en bote las aguas azules del lago Powell.
O recordar la disciplina inquebrantable de Iván, el humor ‘oculto’ de Quírico, la sobreprotección hacia Loreley, la pasión que pone Roger en todas las cosas y las ocurrencias de Sergio. Porque Sergio era el alma de las fogatas. Fue el animador ‘oficial’ de los campamentos base, el que alegraba y alborotaba las noches, el que ponía en valor el intercambio de culturas del MAT.  


 MELANCOLÍA.  Poco importa que el tiempo y la vida distancien los cuerpos. Que las tareas diarias dirijan ahora la mirada de Roger a la ingeniería civil, la de Quírico a las finanzas y la de Loreley al diseño de producción. Iván alcanzaría en 2011 la cima del Everest. Las fotos del MAT nos recordarán siempre que el monte hermana, y que esa hermandad y el cariño que nació con ella no se pierden nunca porque forman parte del espíritu generoso y sensible de las almas aventureras.

DE INTERÉS.
-- El MAT nació en 1983 como una promoción/premio de la marca Marlboro. Esta campaña incluía una colección especial de ropas y accesorios que más tarde se convertirían en una referencia de la empresa.
-- La aventura del 2002 estaba pautada para el 2001, pero los acontecimientos ocurridos el 11 de septiembre en New York obligaron a posponerlo. Curiosamente, la mayoría de los participantes no fumaba. Todo el interés de los jóvenes se concentraba en los deportes extremos. Esta fue la última versión en la que participaron dominicanos.
-- El MAT del 2005 es el último del que se tiene registro.  


Sergio Carlo entrevistando a Loreley.

9/1/14

Objetivo 2014: explorar República Dominicana

Disfrutar cada rincón de República Dominicana como propósito de año nuevo -y cumplirlo- es una de esas decisiones que agradecerá, mientras viva, haber tomado.

-----
Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
Provincias
-----
Hay quienes se han propuesto, como meta para este 2014 que recién inicia, conocer los atractivos ecoturísticos del país y adoptar como estilo de vida la ‘monteadera’ responsable. Y se preguntan por dónde empezar, cuáles destinos visitar, qué llevar, qué hacer y no hacer en cada estación y quién les puede ayudar en este propósito.
¿Forma parte de este grupo y desea, desde el primer paseo, caer rendido ante los encantos naturales de República Dominicana? Le proponemos, para iniciar, tres destinos que le dejarán con el anhelo de seguir buscando y programando más escapadas ecoturísticas.

¡Que comiencen los recorridos!
Si desea iniciarse en el ecoturismo y comenzar a explorar los atractivos locales, lo ideal es realizar los primeros viajes con las agencias ecoturísticas de perfil ecológico que programan con regularidad excursiones a los principales destinos.
Ellas, las agencias, se encargarán del transporte, el hospedaje, la alimentación, los permisos a las áreas protegidas y privadas, de las emergencias y de la seguridad. De esta forma, su única preocupación será disfrutar al máximo y tomar buenas fotos. Luego puede hacer las exploraciones por su cuenta, a medida que va conociendo sobre las rutas de transporte, los centros de hospedaje, los guías y las costumbres de los habitantes de los pueblos cercanos al destino.
Los clústeres turísticos y ecoturísticos y las páginas digitales de las provincias y municipios son una fuente útil de información. Recurra a ellos para empaparse de los sitios que va a explorar, especialmente semanas o días antes del viaje.

Responsabilidades
Una de las principales iniciativas que adopta el viajero responsable es la protección del entorno que lo acoge. Procure no tirar basura (recoger los plásticos y fibras que encuentre), hacer fogatas sin la asesoría de los guías (apagarlas totalmente al retirarse) ni tirar colillas entre los matorrales (podría provocar un incendio).
Siga sin rechistar las intrucciones de los guías y de los organizadores y recuerde, además, denunciar ante las autoridades y guardaparques cualquier violación o amenaza al medio ambiente que contemple.


Mangles en Caño Hondo
Los Haitises
Empezar el recorrido ecoturístico por el Parque Nacional Los Haitises es garantía de que vendrán muchos más.
Cueva La Arena, Los Haitises
En el noreste dominicano, repartidos sus 3,600 kilómetros entre las provincias de Samaná, Hato Mayor, Monte Plata y Duarte, es la región cárstica más importante de las Antillas.
Si toma como punto de partida Sabana de la Mar, tras un recorrido entre manglares por el estrecho de Caño Hondo, la salida al mar en la Bahía de San Lorenzo le proporcionará una de las más hermosas panorámicas del territorio dominicano, al ver perfilarse entre las aguas los impresionantes cayos y mogotes característicos de su zona costera.
¿Qué sigue? El paseo en bote incluye recorridos entre los manglares y mogotes con paradas en playitas desiertas y cavernas de formaciones espectaculares en las que se conserva arte rupestre.
Verá tijeretas, pelícanos, cotorras y cangrejos durante todo el viaje y, si tiene suerte, también manatiés y jutías.
En el trayecto a pie, explorar el bosque húmedo subtropical de Los Haitises, sobre todo en la porción que corresponde a Monte Plata, con sus cascadas y plantas de hojas latifoliadas, es una grata experiencia ecoturística.


Playa Rincón, en Las Galeras
Rincón/Las Galeras
En la playa En la bahía de Rincón, entre los cabos Cabrón y Samaná, se encuentran las dos playas de moda para hacer camping en República Dominicana. Sí, un destino playero donde colocar la tienda de campaña y hacer catarsis física y emocional. De hecho, su concepto de playa no será el mismo cuando visite Rincón y Las Galeras, al noreste de la península de Samaná. Sol, sombra, agua dulce y salada, yerba y cocoteros lejos de los grandes enclaves turísticos que invitan al consumo masivo.
La ruta a seguir es llegar a Las Galeras desde Santa Bárbara de Samaná, disfrutar de sus aguas y cayos y seguir a pie o en bote hasta Rincón, en el fondo occidental de la bahía, donde le espera la desembocadura del arroyo Caño Frío y un paisaje de revista. Las facilidades aquí son modestas, por eso los viajeros prefieren acampar sobre la alfombra de hierba y soñar que están, como de verdad lo están, en el paraíso. Las acampadas suelen durar tres días y dos noches y, como no tiene grado de dificultad, es adecuada para toda la familia. ¿Qué hacer? Bañarse, tomar el sol, caminar, explorar los llanos costeros de los cabos, hacer buceo deportivo y terminar la noche alrededor de una fogata, con una taza de café, té o chocolate caliente en las manos.


Saltos de la Sabana
Saltos de la Sabana
¿Le inspiran los montes, el senderismo, el ecoturismo en todo su esplendor? Entonces le encantará explorar los Saltos de la Sabana, en la provincia Monte Plata, a 16 kilómetros del centro de Bayaguana. Hace apenas siete años que Miguel González decidió compartir con el público esta finca y los siete saltos que corren por uno de sus costados a lo largo del río Sabana.
Partidario de la ecología, González adecuó el lugar ubicado en la comunidad Sabana del Estado como centro ecoturístico y desde entonces la excursión para visitarlo es una de las favoritas de los monteros que prefieren el contacto con la naturaleza en su forma, podría decirse, más primitiva. Los chapuzones de agua fría y las caminatas comparten protagonismo con la gastronomía criolla y las actividades recreativas que el complejo ofrece a sus invitados, entre ellas recorridos en jeep con paradas en fincas de cacao y café, visitas a las cavernas y montañas de los alrededores, senderismo, ‘tubing’ sobre el río, ‘mountain bike’ y visitas a un huerto de plantas medicinales y un módulo apícola. El lugar es ideal para realizar actividades sociales.

27/6/07

¿Cuánto pagarías por ir al baño?

El pasado domingo, cerca de las 7:00 de la noche, luego de "disfrutar" del sol de la una y las dos de la tarde en Bahía de las Aguilas y luego de un almuerzo riquísimo en Pedernales, hicimos una parada en el balneario San Rafael, en Barahona, porque algunos de los chicos que viajaban con los amigos de Desde el Medio Tours se les metió entre ropa y piel que ese chapuzón se lo darían, no importaba la hora.
Fue entonces cuando, a pocos minutos de volver al autobús, a alguien se le ocurrió que quería ir al baño para no tener inconvenientes fisiológicos antes de llegar a la próxima parada, en el parador Cruce de Ocoa. Como no se veían baños por parte, le preguntamos a un moreno bien moreno que descansaba en un tronco de cemento:
- Oye, ¿sabes dónde hay un baño por aquí?
Y él respondió, con su mejor español, por lo que dedujimos que no era dominicano:
- Mira, yo sé dónde hay baños. Yo soy el administrador. Pero, mira, hay que pagar para usar los baños.
- No hay problema, corazón, ¿cuánto debemos pagarte?
- Cien pesos.

5/12/06

Crónica de un viaje subestimado

Yalo lo presentía (que no iba a ser tan fácil). Subir el pico Duarte -al menos para la gente haragana como yo- es uno de los mayores retos físicos que se le puede presentar a un amante del ecoturismo “sin complicaciones”. 
Es lindo hacer turismo interno y conocer el país, disfrutar de los verdes de las montañas, del blanco de las espumas de los ríos caudalosos y del gris de los riachuelos que nacen en la cordillera Central. Pero, caray, en este caso: ¡a qué precio! 
Sólo les diré que me caí dos veces del mulo, del mismo mulo.
En una creí que se iba a ir directo hacia un precipicio, cuando en realidad estaba “doblando” la curvita; y en otra, por esquivar un charco de lodo, el mulo se metió en un hueco entre dos palos y ramas, sin importarle la carga humana que llevaba, y por poco y me corta el pescuezo porque, créanlo o no, justo en medio del hueco había un palo atravesado. Y cual “cliché” de película barata me agarré del palo grueso del borde del charco, le di varias vueltas tipo “chica en un tubo de un bar de mala muerte” y caí a centímetros del lodo.
-----
Seguimos después, que esto está en construcción...
-----
Relacionado (continuación):
Pico Duarte: una odisea que cambia vidas