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20 años del Adventure Team

Utah, 2002. Un año antes, la selección regional del MAT catapultó a Jarabacoa (La Vega) como destino de aventura y deportes extremos

Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com 
Santo Domingo

Este 2022 se cumplieron 20 años del Marlboro Adventure Team (MAT), la aventura que reunió en Utah, Estados Unidos, a 36 jóvenes de 13 países que cumplieron el sueño de vivir experiencias extremas retando los paisajes del oeste norteamericano.
Un año antes, la selección regional para América Latina de los participantes del MAT 2002, celebrada en el país, catapultó a Jarabacoa como destino de aventura y deportes extremos.
Pocos se imaginaban que en unos cuantos kilómetros, en los alrededores de Rancho Baiguate, se pudieran realizar todas las competencias exigidas a los jóvenes que aspiraban al viaje final: escalada, rafting, cabalgata, jeeping, rapel, tirolesa y four wheels.
Estos y otros deportes como el motocross y el montañismo los vivieron en el sureste de Utah, pero en una versión extrema inimaginable, Iván Gómez, Roger Jover Rivera, Loreley Sáinz y Juan Francisco Pérez (Quírico), los jóvenes representantes de República Dominicana en el MAT.
Los acompañaron un delegado de la Philip Morris (Agustín Fernández) y como prensa Sergio Carlo (TV) y Yaniris López (periódico Hoy). 

Fueron catorce días de un mayo inolvidable. La retina congelaba en cada recorrido el polvo, la nieve, las piedras, el viento, el resplandor de los lagos, los rápidos de los ríos Green y Colorado, las montañas verdes, las flores de estación, los pueblitos, las carreteras interminables y las formaciones rocosas (paredes, columnas, arcos, agujas y laberintos) de un mundo que, en ese momento, representaba el lado salvaje de una marca comercial.

 “UN EQUIPO COMO NINGÚN OTRO”

 Divididos en cinco grupos y acompañados cada uno de un guía y un fotógrafo, los chicos partían a jornadas de dos días por cada deporte extremo.
El itinerario de la prensa e invitados especiales también incluyó pesca, senderismo y visitas a lugares emblemáticos de la Tierra de los Cañones como el Punto del Caballo Muerto, Fry Canyon, el Newspaper Rock, el Parque Nacional de los Arcos y Lake Powell (entre Utah y Arizona).
Los equipos se juntaban cada dos días en un campamento base. La  noche de ese encuentro, alrededor de una fogata rodeada, a su vez, por las casas de campaña, es una estampa que resume una experiencia que, tal como plasmaron los chicos dominicanos en las crónicas del viaje, marcaron sus vidas de una forma difícil de explicar. 
Porque ir al MAT era, para los amantes del turismo de aventura y los deportes extremos, algo más que un sueño.
Veinte años después, la nostalgia repasa en la memoria vivencias como una tormenta de nieve a menos de treinta minutos de sol; horas de caminata por los túneles de piedra de Fry Canyon, compartir montura y café con cowboys de verdad o recorrer en bote las aguas azules del lago Powell.
O recordar la disciplina inquebrantable de Iván, el humor ‘oculto’ de Quírico, la sobreprotección hacia Loreley, la pasión que pone Roger en todas las cosas y las ocurrencias de Sergio. Porque Sergio era el alma de las fogatas. Fue el animador ‘oficial’ de los campamentos base, el que alegraba y alborotaba las noches, el que ponía en valor el intercambio de culturas del MAT.  


 MELANCOLÍA.  Poco importa que el tiempo y la vida distancien los cuerpos. Que las tareas diarias dirijan ahora la mirada de Roger a la ingeniería civil, la de Quírico a las finanzas y la de Loreley al diseño de producción. Iván alcanzaría en 2011 la cima del Everest. Las fotos del MAT nos recordarán siempre que el monte hermana, y que esa hermandad y el cariño que nació con ella no se pierden nunca porque forman parte del espíritu generoso y sensible de las almas aventureras.

DE INTERÉS.
-- El MAT nació en 1983 como una promoción/premio de la marca Marlboro. Esta campaña incluía una colección especial de ropas y accesorios que más tarde se convertirían en una referencia de la empresa.
-- La aventura del 2002 estaba pautada para el 2001, pero los acontecimientos ocurridos el 11 de septiembre en New York obligaron a posponerlo. Curiosamente, la mayoría de los participantes no fumaba. Todo el interés de los jóvenes se concentraba en los deportes extremos. Esta fue la última versión en la que participaron dominicanos.
-- El MAT del 2005 es el último del que se tiene registro.  


Sergio Carlo entrevistando a Loreley.

Iván, un chico extremo

"Nos perdimos por dos días entre Bonao y Constanza y se nos acabó la comida. Al final apareció un campesino que nos rescató. Al llegar abajo comí como un loco, tanto que justo al terminar, vomité todo de una vez".

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Yaniris López
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Iván Gómez Carrasco nació en Santo Domingo. Estudió Administración de Empresas pero desde los 15 años se dedica a practicar deportes extremos (él prefiere llamarlos no convencionales), entre ellos excursionismo y montañismo, windsurf, kitesurf, enduro, paracaidismo, rock climbing, exploración de cuevas, mountain bike, buceo y wakeboarding. Ha subido más de 24 veces al pico Duarte, fue miembro del primer equipo dominicano y del Caribe en participar y completar un Eco-challenge (2000) y formó parte de equipo dominicano que participó en el Malboro Adventure Team, en Utah, Estados Unidos (2002). Yalo lo torturó con unas preguntillas hace unos años:

¿Basta con ser arriesgado y loco para practicar deportes extremos?
No arriesgado y loco, sino tener el espíritu, la vocación y el ímpetu de hacer cosas no convencionales, que se salen de lo normal pero que te llenan de vida, te suben la adrenalina, te ponen en contacto con la naturaleza, te ensucian, donde pasas trabajo y te da miedo. Después, sólo tienes que conseguirte unos amigos locos, igual que tú, fajarte a trabajar porque los equipos son caros y sacar tiempo para divertirte.

Hablando de trabajo, ¿elegiste mal tu carrera o sí ejerces la administración de empresas?
Sí, soy vicepresidente ejecutivo de Segocar, una firma de consultoría y desde el año pasado soy socio de Desde el Medio Tour. Lo que hacemos es que trabajamos como locos de lunes a viernes hasta las 7:00 de la noche, de ahí pa’l gimnasio y los fines de semana pa’ los montes o pa’ la playa.

¿Qué tienen los deportes extremos que les falta a los más populares o tradicionales?
La mayoría se practican outdoors o al aire libre. Generalmente tienen un factor de riesgo mucho más alto. En otros deportes te lesionas, pero en estos las consecuencias pueden ser más graves, hasta la muerte en algunos casos. Necesitas mucha destreza y agilidad y por supuesto tienes que tener ciertas condiciones físicas, seguir ciertos entrenamientos y ser ágil.

¿Por qué se practican menos si son más completos?
Por eso, porque son más difíciles, más riesgosos y más costosos. Ah, y no puedes practicarlos solo porque nunca harías nada y te quedarías en el mismo círculo. Tengo amigos con los que practico buceo, con otros escalo montañas… También debes conocer las localidades en el país donde se practican estos deportes, que son muy específicas: si quieres hacer windsurf tienes que ir a Cabarete o a Salinas; si quieres escalar tienes que entrar al frontón de Samaná, al que se llega por un trillo que casi nadie conoce; si quieres bucear tienes que ir a La Caleta o a Dominicus…

¿Por qué vale la pena subir el pico Duarte?
Porque te ofrece una experiencia de vida indescriptible. La gente me pregunta por qué sigo subiendo y le respondo que hay que vivirlo para poder entenderlo. Es una experiencia lindísima. El contacto con la naturaleza es increíble, te independizas de todo. Puedes tener mil pesos y no te sirven de nada allá arriba, te desprendes de lo material, estás más cerca de Dios. Hay gente que ha llorado con nosotros, en los tours que hacemos con Desde el Medio Tour. Para mí no significa nada subir solo al Pico, la experiencia bonita la hace la gente con la que subes, ayudándolos, pasando trabajo...

Con 24 subidas al pico supongo que toda la gente de la zona te conoce...
Sí (ríe). En La Ciénaga de Manabao, el último pueblito que bordea el Parque Nacional, donde empezamos el ascenso, todo el mundo nos conoce, los guías, los muleros, los guardaparques...

Tierra, mar o aire, ¿dónde te sientes mejor?
Mi base es el montañismo, ahí empezó todo, a los 15 años, con el grupo de excursión del Colegio Loyola. Ahí empezó mi fascinación por los deportes al aire libre. Es chulísimo sentarte frente a una hoguera con los muchachos, a 3,000 metros de altura, con un frío del carajo... Más tarde llegó el senderismo, rockclimbing y el buceo, luego pasé al enduro, incursioné en paracaidismo y en los últimos tres años vengo con los deportes del agua, windsurf y kite.

¿Qué es lo peor que puede pasarle a un extremista?
Que te enfermes, que llueva, y en el caso del windsurf y el kite, que no haya viento.

¿Eco-Challenge o Marlboro Adventure Team?
Son cosas diferentes. Como reto, Ecochallenge es una experiencia casi inhumana, hasta crees que te vas a morir; pero el MAT es más divertido, más emocionante, que requiere de un trabajo en equipo.

¿Cuál es la situación más extrema que has vivido?
Paracaidismo, tirarme desde 13,000 pies de altura en la Base Aérea de San Isidro con el Club Dominico-Canadiense, al que pertenezco.

Mi hijo, pero a algo tienes que tenerle miedo...
Al fracaso, en todos los sentidos, y a quedarme inválido...

¿Y qué es lo peor que te ha pasado en un monte de esos?
Lo peor que me ha pasado en un monte fue entrenando para el EcoChallenge: nos perdimos por dos días entre Bonao y Constanza y se nos acabó la comida. Al final apareció un campesino que nos rescató. Al llegar abajo comí como un loco, tanto que justo al terminar, vomité todo de una vez.

¿Le ves futuro a los deportes extremos en el país? ¿Se pueden practicar con éxito?
Aquí se practican exitosamente sin ningún problema; la mayoría de estos deportes tienen grupos, asociaciones o federaciones o escuelas... Aquí tenemos en windsurf a Tony García, que quedó número 1 del mundo el año pasado en el Aloha Classic de Hawai, también a Pablito Guzmán y a Ricardo Esteban; tenemos a Luciano en el kite… Claro que tienen futuro.

¿De qué se queja la gente en las excursiones?
Dicen que no lo van lograr, que se van a lesionar, que se van a perder, que “me voy a morir, a mojar, a pasar trabajo, que me va a dar hambre”…

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PD: Esta entrevista fue publicada en el año 2003 en la sección La Generación, del Listín Diario. Iván participó en el 2005 en la expedición Coronando Africa (subida al Kilimanjaro) y en el 2006 en Coronando América (subida al monte Aconcagua, en Argentina).
Foto: proyecto de montañismo 10en10.com
Arte: Eric Febrillet