Buscar en el blog
Mostrando entradas con la etiqueta San Rafael del Yuma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Rafael del Yuma. Mostrar todas las entradas
28/3/23
21/2/17
La casa de piedra de Ponce de León
Convertida en Museo, desde esta casona gobernó el conquistador todo el este de La Española y planeó la conquista de Puerto Rico.
-----
Yaniris López/LD
San Rafael del Yuma, La Altagracia
-----
Justo un kilómetro antes de llegar al centro de San Rafael del Yuma, a un costado de la avenida Libertad, se levanta solitaria y al mismo tiempo imponente la casa de piedra de Juan Ponce de León.
Es un museo, un fuerte y una vivienda construida como residencia del conquistador español y pacificador del entonces muy rebelde cacicazgo de Higüey, que gobernaba el cacique Cayacoa.
Entre los gruesos muros de la restaurada casona fueron planeadas, como registra el investigador dominicano Emile de Boyrie de Moya, las tres expediciones más destacadas, significativas y decisivas en la vida de Ponce: “La del año 1508 en que partió a la conquista de Borinquen (Puerto Rico); la del año 1513 en que levantó en su fondeadero higüeyano el acta notarial de su partida desde aquel puerto de Yuma en pos del descubrimiento de La Florida, y la de su gesta sin retorno del 1521”.
Rescatada de sus ruinas, esta señorial casa de piedra es, según De Boyrie, una reliquia arquitectónica de la Época de la Conquista.
El museo complementa como destino cultural las atracciones naturales del municipio de San Rafael Yuma, incluyendo las convocadas costas de sus distritos municipales: Bayahíbe y Boca de Yuma.
La frescura del patio y el silencio de los alrededores invitan a una placentera caminata o al disfrute de un picnic sobre la grama o en los bancos del gazebo.
Una reliquia arquitectónica
En 2010, a propósito de la restauración y relanzamiento del museo, el Ministerio de Cultura reeditó el documento “La casa de piedra de Ponce de León en Higüey”, del investigador, ingeniero civil, arqueólogo y escritor Emile de Boyrie de Moya.
El documento había sido publicado en 1964 por la Academia Dominicana de la Historia. Un año antes, el 27 de febrero de 1963, San Rafael del Yuma, el lugar donde se encuentra la edificación, fue elevado a la categoría de municipio. Sobre la casona, De Boyrie de Moya dice que se trata de una reliquia arquitectónica de la época de la Conquista y de los años medios (1505-1506) de la gobernación de Nicolás de Ovando.
Dice, también, que “más que una casa para morada fue una verdadera fortificación de gruesos muros, con medievales ventanas en aspilleras, portal único y secreto túnel de escape, lo que se construyó en aquella remota, fresca y feraz llanada de la margen derecha del Duey”.
De los detalles, y basados en estudios planimétricos de las ruinas, De Boyrie resalta que constaba de dos plantas, de 3.60 metros de altura cada una, con muros de 1.35 metros de espesor en la planta baja y de 0.70 metros de espesor en la segunda”.
Una sola puerta, un portal de frontón adovelado enmarcado en el exterior con piedra de cantería, la presencia sistemática de piedra de sillería y estrechas aspilleras caracterizaban el fortín.
Del túnel no hay rastros, pero registra el escritor que las informaciones al respecto indicaban que su interior estaba reforzado con ladrillos, “que conectaba el interior del castillo con la ribera del río Duey o Yuma que, con elevados barrancales, pasa a unos doscientos metros al Este de las ruinas”.
¿Por qué no hay rastros? “Añadieron estos informantes que gentes de la región habían estado sacando, por espacio de varios años, muchos centenares de ladrillos por la boca del túnel disimulada en la margen del río y que aquel extremo subterráneo, así privado de su entibación, había sufrido derrumbes, y había sido finalmente obliterado por las crecientes del río”, escribe uno de los pioneros de la arqueología dominicana, fallecido en 1967.
Para apreciar la historia
Desde este fuerte de 23 pies de altura gobernó Ponce de León todo el este de La Española durante cuatro años. En la casa se exhibe mobiliario, piezas y utensilios del siglo XVI. Algunos son auténticos, dice el guía; otras, réplicas. Pancartas en inglés y español explican a los visitantes la historia de Ponce y los orígenes del lugar.
Se lee, en una de ellas, que el español llegó al Nuevo Mundo a las actuales Turcas y Caicos, pero que pronto se instaló en La Hispaniola; que colaboró “en la conquista del pueblo taíno”, en la zona oriental de la isla, y que en 1508 ayudó a fundar La Hispaniola.
“Por dicha participación fue recompensado con el cargo de gobernador de la recién creada provincia de Higüey”. En esta estancia escuchó de las riquezas que había en la isla que llamaban Borinquen y a partir de ese momento, sigue el texto, “concentró todos sus empeños en poder acudir a ese sitio, siéndole concedido posteriormente el permiso necesario”.
En 1508 fundó el primer asentamiento en Puerto Rico, en Caparra, actual San Juan, y en 1509 fue nombrado gobernador de esta isla.
DE INTERÉS
Horario. La casa-museo permanece abierta de martes a domingo de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde. Entrada. Adultos: 50 pesos; niños: 10. El pago se realiza directamente en el museo. Hay personal permanente para atender a los visitantes. Información. La dirección del Museo Alcázar de Colón, en Santo Domingo, también se encarga de la administración de la Casa Museo Ponce de León. Su número: 809.682.4750.
Sobre Ponce. “Escudero de escasos recursos económicos en su juventud, pero reputado hidalgo y soldado que había tomado armas en las guerras de la reconquista de Granada” (E. de Moya), Ponce de León llegó a las Indias Occidentales en el segundo viaje de Cristóbal Colón, en 1493.
Etiquetas:
cacicazgo de Higüey,
Cayacoa,
ecoturismo,
Higüey,
la casa museo de Ponce de León,
Ponce de León,
provincia La Altagracia,
San Rafael del Yuma,
turismo cultural
10/8/16
Palmilla, piscina natural
Se encuentra unos 20 kilómetros al sureste del centro de Bayahíbe, en medio del Caribe, frente a la costa oeste de la zona protegida más visitada de República Dominicana
-----
Hasta hace unos años, la piscina natural de playa Palmilla, frente a la costa oeste del Parque Nacional Cotubanamá (antiguo Parque del Este), no era un destino final, sino una parada intermedia y casi obligatoria en la ruta hacia Catuano, Mano Juan u otras playas de la paradisíaca isla Saona.
Zarpando del embarcadero público de Bayahíbe o de cualquiera de los hoteles de la zona, los botes y catamaranes echan anclas en medio del mar Caribe, a unos 200 o 300 metros de la línea de playa, y allí se quedaban media hora o cuantos minutos quisieran los turistas.
Ahora no. Aunque sigue siendo el “plus” de los tours hasta la islita adyacente más grande de República Dominicana, cada vez más turistas locales y extranjeros exigen una única parada para darse un baño en las aguas turquesas y transparentes de la poza de agua salada.
“Es exactamente como me imaginaba el Caribe”, se le escucha decir a un turista argentino, sorprendido que de que el agua apenas le llegue al pecho encontrándose tan lejos de la orilla.
Los bañistas tienen para disfrutar alrededor de 800 metros paralelos a la playa, entre la arena blanca y la enorme terraza coralina que separa la alberca natural del mar abierto y que hace posible esta maravilla geológica.
Todo el litoral hacia el sur, hasta el Canal de Catuano (el estrecho brazo de mar que separa la tierra firme de la provincia La Altagracia de la isla Saona), es una larga ribera de aguas claras y piscinas naturales a descubrir.
Por su impresionante belleza, Palmilla es una de las opciones que hacen del antiguo Parque Nacional del Este el área protegida más visitada de República Dominicana, con 631,102 visitantes en 2015.
-----
Hasta hace unos años, la piscina natural de playa Palmilla, frente a la costa oeste del Parque Nacional Cotubanamá (antiguo Parque del Este), no era un destino final, sino una parada intermedia y casi obligatoria en la ruta hacia Catuano, Mano Juan u otras playas de la paradisíaca isla Saona.
Zarpando del embarcadero público de Bayahíbe o de cualquiera de los hoteles de la zona, los botes y catamaranes echan anclas en medio del mar Caribe, a unos 200 o 300 metros de la línea de playa, y allí se quedaban media hora o cuantos minutos quisieran los turistas.
Ahora no. Aunque sigue siendo el “plus” de los tours hasta la islita adyacente más grande de República Dominicana, cada vez más turistas locales y extranjeros exigen una única parada para darse un baño en las aguas turquesas y transparentes de la poza de agua salada.
“Es exactamente como me imaginaba el Caribe”, se le escucha decir a un turista argentino, sorprendido que de que el agua apenas le llegue al pecho encontrándose tan lejos de la orilla.
Los bañistas tienen para disfrutar alrededor de 800 metros paralelos a la playa, entre la arena blanca y la enorme terraza coralina que separa la alberca natural del mar abierto y que hace posible esta maravilla geológica.
Todo el litoral hacia el sur, hasta el Canal de Catuano (el estrecho brazo de mar que separa la tierra firme de la provincia La Altagracia de la isla Saona), es una larga ribera de aguas claras y piscinas naturales a descubrir.
Por su impresionante belleza, Palmilla es una de las opciones que hacen del antiguo Parque Nacional del Este el área protegida más visitada de República Dominicana, con 631,102 visitantes en 2015.
12/5/16
Nuestra Divina Pastora
La iglesia de Bayahíbe vista desde el mar, una de las estampas más lindas del pueblito pesquero y de San Rafael del Yuma (La Altagracia).
13/5/10
Una ruta cultural para conocer La Altagracia
“No se les ocurra nunca decirle paso fino al paso higüeyano”, advierte a los visitantes Severo Morales, presidente de la Asociación de Caballos de Paso Higüeyano, fundada en el 2002. Yaniris López
Listín Diario
Higüey.- Dos recorridos muestran al viajero el legado cultural de la provincia La Altagracia. En el municipio de Higüey: la Basílica de Nuestra Señora de La Altagracia, la iglesia de San Dionisio, el obelisco, el Pozo de la Virgen, las Tres Cruces, los parques del pueblo, los caballos de paso higüeyano y las casas victorianas del distrito municipal La Otra Banda.
En el municipio de San Rafael del Yuma: la casa fuerte de Ponce de León, conquistador de Puerto Rico, y los yacimientos arqueológicos, ojos de agua, bosques y tradiciones centenarias de la Punta de Bayahíbe, el pujante distrito municipal pesquero en el que conviven armónicamente modernos complejos turísticos y modestas casas típicas, grandes barcos de pasajeros y yolas de vela utilizadas para la pesca artesanal.
El arquitecto Rady Cedano es el creador y primer anfitrión de la ruta de La Altagracia. Es miembro del Cluster Turístico de la provincia y un gran conocedor de su cultura, gente y geografía. Cedano creó la ruta como parte de las actividades ofrecidas a los participantes de la Primera Conferencia Mundial sobre Clusters Turísticos y Competitividad celebrada en abril en Bávaro, Punta Cana, por el Instituto de Competitividad (TCI, en inglés) y organizada en el país por el Consejo Nacional de Competitividad (CNC).
De Higüey a San Rafael del Yuma
La ciudad de Higüey invita a caminar. Grande y bonita, es difícil perderse entre sus calles. Desde cualquier punto del centro, el arco ovalado de la Basílica de La Altagracia sirve de referencia al visitante, y en cualquier esquina aparece un parque o un punto donde parar y descansar.
Cedano asegura que el diseño de la ciudad es original y adecuado para pasear, por lo que motiva a los turoperadores a insertar sus muchas opciones culturales en sus paquetes. Eso, más “una buena política social y la unidad de criterios de todos los que trabajan el turismo”, hará florecer las ofertas culturales en la provincia, sostiene.
San Dionisio y el Pozo de la Virgen
La avenida Agustín Guerrero conecta la Basílica con la pequeña iglesia de San Dionisio, el primer hogar del cuadro de la Virgen de La Altagracia. Construida en 1512, es una de las primeras iglesias de América. Está ubicada en un costado del parque central. En su frente se conserva la Cruz del Perdón y muchos peregrinos siguen la tradición de hacer penitencia salvando la distancia de la cruz al altar de rodillas.
Fuera de la iglesia, y en medio de una calle, está el Pozo de la Virgen. Cuenta la leyenda que allí surgió un brote de agua que sirvió para sofocar un incendio que amenazaba la iglesia, por lo que está considerado como un milagro de la protectora.
Desde un extremo de esta calle es posible ver la iglesia de San Dionisio, el Pozo de la Virgen, la Cruz del Perdón y el arco de la Basílica. En los últimos años ha crecido el apoyo a un proyecto que procura convertir los aproximadamente 500 metros de la avenida Agustín Guerrero que separa los dos templos en una calle peatonal.
La Basílica
El monumento religioso más visitado del país es la principal atracción cultural de la ruta. Su historia, detalles interiores, pinturas y vitrales deslumbran tanto como la majestuosidad arquitectónica de su fachada.
La elegancia del caballo de paso higüeyano
Higüey es tierra de caballos. Y de unos muy especiales. Los ejemplares que se pasean por los potreros de la Asociación de Ganaderos de Nisibón (Agani), en La Otra Banda, saben que los están observando y se muestran altivos y elegantes.
“No se les ocurra nunca decirle paso fino al paso higüeyano”, advierte a los visitantes Severo Morales, presidente de la Asociación de Caballos de Paso Higüeyano, fundada en el 2002.
¿Por qué? Porque el caballo de paso higüeyano tiene sus propias características, únicas en el mundo, producto del cruce de varias razas que lo afinaron y dieron como resultado un ejemplar brioso, resistente, cómodo, de buena alzada y manso, explica. Su paso tiene 4 tiempos isócronos (que suenan igual) pero más lento que otras razas. Son elegantes por naturaleza. El montador va muy cómodo y no tiene que hacer el recurrido movimiento de “spring”.
Museo Ponce de León
A 24 kilómetros de Higüey, en el municipio San Rafael del Yuma, la casa de piedra y mampostería de Ponce de León, conquistador de Puerto Rico, espera a los visitantes.
La casona, rodeada de un fresco jardín, fue construida en 1505 y allí vivió Ponce con su esposa Leonor y sus tres hijas hasta 1508. Puerto Rico patrocinó la restauración de la casa en 1970 y el Ministerio de Cultura dominicano la dotó con mobiliario original de la época traído del Alcázar de Colón.
La carretera que conecta Higüey con el museo merece más de una fotografía, y los chicos que atienden a los visitantes, oriundos de San Rafael del Yuma, son de lo más atentos y responden cualquier pregunta sobre el lugar, abierto de 10:00 de la mañana a 4:00 de la tarde, de martes a domingo.
La Punta de Bayahíbe
El recorrido cultural por la Punta de Bayahíbe muestra el rico legado cultural de este distrito municipal pesquero ubicado al suroeste de la provincia. ¿Qué incluye? Un yacimiento arqueológico fechado en el año 2000 antes de Cristo, una antigua iglesia fundada en 1925 y consagrada por el arzobispo Monseñor Nouel donde se venera la imagen de la Divina Pastora; una visita al milenario bosque de Pereskya quisqueyana (Rosa de Bayahíbe), planta endémica en peligro de extinción que sólo crece en este lugar; las yolas de vela utilizadas en la pesca artesanal y la popular alfarería de la zona.
Etiquetas:
Bávaro,
Higuey,
La Altagracia,
la cruz del perdón,
Museo Ponce de León,
Pozo de la Virgen,
Punta Cana,
Punta de Bayahíbe,
San Rafael del Yuma,
Yaniris López
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

















