Buscar en el blog

9/3/07

Niños...


Esta foto me encanta. La tomé en la playa de Punta Rusia, en Puerto Plata. Los pequeños le huyen a una ola que, si se fijan bien, no llega a los 30 centímetros. Al principio eran unos cuatro, pero sólo quedaron estos dos. Se colocaban en fila a orillas de la playa y justo cuando la ola se acercaba echaban a correr a todo lo que le daban sus piernitas. Gritaban: "¡Ahí viene, ahí viene, correee!", y hasta se agarraban unos con otros para ayudarse. Y así pasaron una buena parte de la tarde de un domingo cualquiera. Se les olvidó que precisamente la "fama" de esta playa es que es súper bajita, ideal para que los niños se bañen en ella.

23/2/07

Gozadera total


Cada año las caretas son más "feas", más elaboradas, más llamativas. Los disfraces, más coloridos. En las calles no cabe un mandao. Bebés de meses dormidos en medio de un mar de cuerpos. Cabelleras de colores. Gritadera por gusto, porque sí. Y, gracias al cielo, este año tampoco me dieron funda. Salvé de un salto dos metros, frente a una cueva, y ¡a correr fanáticoooossss hasta la guagua! Dios, ¡cuánto se goza, se baila, se suda, se bebe y se vocea en el Carnaval Vegano.

Creo que lo único que le falta para robarle un chin de turistas al carnaval de Río de Janeiro es que las comparsas puedan "vaponearse", en todo su esplendor, a lo largo de la calle y que todos, desde una distancia prudente, podamos observar los trajes, los bailes o cualquier show preparado para la ocasión, como era antes, porque, siendo sinceros, la "apretujadera" en las calles, el miedo a que te den y el "cada quien por su lado de los diablos" como que... ustedes me entienden. En serio. Aunque a lo mejor eso es lo que le gusta a la gente.

8/2/07

Y conocimos Punta Rucia...

Aquí les dejo algunas fotos del viaje a Punta Rucia con los amigos de Brechero.com. Primero pasamos por La Isabela, a unos 70 kilómetros al oeste de la ciudad de Puerto Plata. Los chicos se dieron un chapuzón en la playa y luego visitamos el Parque Histórico, allí donde Colón levantó, en 1494, la primera ciudad del Nuevo Mundo. Y después de mucho trote: Punta Rusia. Del pueblito ni hablar (#@&%), pero la playa sí que es un sueño. Y qué decirles de Cayo Arena, un paradisíaco montículo coralino en el mismo medio del Atlántico que "aparece" o "desaparece" según el humor de la marea... Luego les contaré. Mientras, aquí un par de fotos.

2/1/07

Vámonos pa'l Tetero

Nunca he subido, pero me dicen los "valientes" viajeros que han hecho el viaje que El Tetero, en el Parque Nacional Armando Bermúdez y a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar, es un valle bellísmo que vale la pena visitar; que hay un río cerca que es una gloria y que deja muchas más satisfacciones que subir el mismísimo pico Duarte. Así que me anoto para conocerlo en la próxima excursión de Manuel Peralta Ureña, el fin de semana largo correspondiente al Día del Trabajo, o sea, del viernes 27 al lunes 30 de abril. El viaje cuesta RD$4,000 e incluye muchas cosas. Información en el 809-533-3064 y 809-851-4875

5/12/06

Crónica de un viaje subestimado

Yalo lo presentía (que no iba a ser tan fácil). Subir el pico Duarte -al menos para la gente haragana como yo- es uno de los mayores retos físicos que se le puede presentar a un amante del ecoturismo “sin complicaciones”. 
Es lindo hacer turismo interno y conocer el país, disfrutar de los verdes de las montañas, del blanco de las espumas de los ríos caudalosos y del gris de los riachuelos que nacen en la cordillera Central. Pero, caray, en este caso: ¡a qué precio! 
Sólo les diré que me caí dos veces del mulo, del mismo mulo.
En una creí que se iba a ir directo hacia un precipicio, cuando en realidad estaba “doblando” la curvita; y en otra, por esquivar un charco de lodo, el mulo se metió en un hueco entre dos palos y ramas, sin importarle la carga humana que llevaba, y por poco y me corta el pescuezo porque, créanlo o no, justo en medio del hueco había un palo atravesado. Y cual “cliché” de película barata me agarré del palo grueso del borde del charco, le di varias vueltas tipo “chica en un tubo de un bar de mala muerte” y caí a centímetros del lodo.
-----
Seguimos después, que esto está en construcción...
-----
Relacionado (continuación):
Pico Duarte: una odisea que cambia vidas