Buscar en el blog

11/4/10

Hecho a "retazos"

El tramo de la carretera Higüey-Bávaro ubicado a la altura del centro urbano del distrito municipal La Otra Banda parece hecho a retazos. De todas las formas y los colores propios de las calles. La historia me la imagino así: con todo y tratarse de la provincia más pujante, actualmente, en asuntos turísticos, las autoridades no tenían dinero para reparar ese tramo y le pidieron a la próspera comunidad que les ayudara. Y resulta que las familias de La Otra Banda, que sí comprenden la importancia de las obras viales cuando de turismo se trata, decidieron colaborar. Cada una según sus posibilidades. Y así vemos que las familias más pudientes donaron los parches más grandes, y las menos, los más pequeños, hasta formar este mosaico gigante. O a lo mejor no fue así, y fueron los demás distritos municipales del país (hay 299), los que donaron un pedazo de asfalto cada uno, transportándolos ya hechos desde sus distintas demarcaciones. Bah, me quedo con la primera historia, y, aunque no pude comprobarlo, sé que si me bajaba del autobús y escudriñaba las esquinas de cada retazo iba a encontrar en cada uno un letrero pequeñito que diría: “Este pedazo de calle fue donado por la familia tal…”

9/4/10

La cagaron, realmente…

Les tengo un chisme fresquecito. No me aguanté y salí del lugar de los hechos sólo para contárselo, pero no hay Wi Fi en la habitación, así que lo colgaré mañana (o sea, ahora). Son las 11:12 p.m. Hace dos horas, dos chicas despampanantes vestidas con plumas y esas cosas promovían en la entrada del anfiteatro el show más esperado del más grande complejo hotelero de la zona este del país (porque son muchos en uno). Guao, será un espectáculo Espectacular, pensó la Yalo. Allí estaré. Y miren que lo fue. Comenzó una hora más tarde. Una parte estuvo dedicada a América y las chicas bailaron mucho mejor que otras veces. Los chicos que cantan siempre lo hacen bien, que conste. Sigo. Ay, qué lindo. Qué lindo cuando comenzaron a dedicar canciones y bailes a muchos países de América Latina, preciosos, muy de cada país. Con sus trajes típicos y todo. Con una gran orquesta en vivo (muy buena). Qué lindo, la verdad. Entonaron y bailaron canciones que elevan el ánimo patrio y hacen que la piel se ponga, unos segundos, de gallina: el joropo Alma llanera (Yo nací en esta ribera…) para Venezuela, una cumbia pegajosa para Colombia, un tango súper bien bailado para Argentina y Uruguay (de película), el Cielito Lindo mexicano cantado por toda la audiencia, el famoso cha, cha, cha cubano El bodeguero; canciones lindas para Chile, El Salvador y Perú y el Cortaron a Elena puertorriqueño digno de concurso. Y al final, la chica de la voz bonita dice, bien alto, bien entonao, con mucho ánimo: “Y ahora, público querido, nos quedamos aquí, ¡en nuestra preciosa República Dominicana!” Y la Yalo, que practicó y bailó danzas folklóricas cuando “más joven”, que disfruta a rabiar los espectáculos de bailes folklóricos, que se atrevería a pagar por ver un show de bailes folklóricos de cualquier país, ella pensó: “Prepárate, Yalo, ¿qué sorpresa nos traerán? ¿Qué bailarán? ¿Chenche, mangulina, merengue, bachata, un perico ripiao de tierra adentro? ¡Párate, párate, para que veas bien!”. Y hete aquí que las chicas se aparecieron con unas diminutas falditas color rojo tipo bailarina que no alcanzó a comprar suficiente tela, y una cosa blanca cubriéndoles los pechos, y al compás de la voz del chico que se quedó en el escenario y de la orquesta bailaron: Patica aquí, patica allá, y pan, pan, pan…

PD. No, nada…

4/4/10

"Los robles mueren de pie"

La vida te obliga, a veces, a recurrir a frases que justifican la existencia de los libros de autoayuda. Todos las hemos citado alguna vez: un refrán, un proverbio chino, un aforismo... Lo que no es común en encontrar esas frases en las etiquetas de los árboles, mucho menos en un lugar único en el mundo como la isla Cabritos: ubicada dentro de un cuerpo de agua situado por debajo del nivel del mar (Lago Enriquillo) y en el que, la verdad, últimamente no hay mucho que ver (las iguanas se esconden, las inundaciones han tapado el atracadero, los cocodrilos hace tiempo que no se dejan ver y el sol asa la piel).
Por eso, llegar hasta un punto dentro de la islita de 12 kilómetros de largo y 2.5 de ancho y toparme con esta frase me recordó todos esos libros que en 300 y 400 páginas intentan “obligarte” a ser feliz, a enfrentar los problemas y a evitar, a toda costa, que termines asesinando a tu jefe. Con cientos de frases te ofrecen soluciones que, quien sea que haya dicho o escrito esto que leí en la Isla Cabritos, resumió en cinco palabras: “Los robles mueren de pie”.

1/4/10

¡Hola, abril!

Acuérdate de mí si te sorprende
el viento que otro abril trajera.
Acuérdate de mí si nunca sientes
un beso que a tu amor convenza.
...
Acuérdate de mí no me abandones
tan solo que este abril me desespera.
No olvides que el amor vuela de noche
y anida en otro abril cualquiera.

-----
Acuérdate de abril, fragmento (Amaury Pérez)