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12/9/16

Murió “de pie”…

Como los robles. De paso le hizo la tarde a un grupo de adultos poco amantes de los animales y a niños que solo habían visto sapos en internet o en los libros de Naturales. Creció en los tres metros cuadrados del jardín. Lo botaban y lo tiraban algo lejos y él volvía. 
Enorme, marrón, un típico maco pempén. 
Cuando comenzó a pasearse y a esconderse entre las cosas de la galería entonces sí, había que hacer algo, echarlo más lejos, a algún espacio baldío lejos de la casa. Un carretero/frutero que pasaba, sorprendido por los gritos de ¡un sapo, un sapo!, se ofreció a sacarlo. Ya en la calle, con el jolgorio en sus buenas, le cayeron a pedradas y lo dieron por muerto.  Lo tiraron a la cuneta para que el agua se lo llevara. Alguien que lo miraba fijamente dijo que estaba vivo, y como no le creían lo sacó a la calle y lo movió con un palo. Era verdad, estaba vivo. De poco sirvieron las voces que pedían dejarlo en paz.
Un vecino mandó a comprar trementina, otro buscó papel periódico y le prendieron fuego. Al contacto con las llamas, el sapo se remeneó como loco, se levantó en sus patas y ancas y allí se quedó, altivo, valiente, recibiendo el calor de las llamas, hasta ponerse negro.
Dice Ro que posiblemente ese gesto se debió a que hizo todo lo posible por aclimatarse al calor, como hacen otros animales y las brujas de los cuentos, que disfrutan del fuego y, contrario a lo que pudiera pensar el lector, les gusta que las quemen. También dijo que ojalá y todos los que disfrutaron del espectáculo tuvieran pesadillas por muchas noches.
El caso es que el sapo se quedó así, parado, consumido, hasta que lo movieron de nuevo a la cuneta. Murió de pie, petrificado, como los robles... 


28/1/16

La oruga glotona


Qué interesante lo que aprendes de las criaturas con las que te topas en los montes. Como esta información que encontré en Wiki (ver aquí) de una oruga de lo más pintoresca (Pseudosphinx tetrio) que fotografiamos en la sierra Martín García, entre Azua y Barahona.

“La oruga tiene rayas de color amarillo y negro por el cuerpo, la cabeza y las patas rojizas y una antena en la parte trasera. Recibe el nombre común de "oruga glotona" debido a que puede comer cantidades astronómicas; en 24 horas puede comer el doble de su peso. Esta especie consume las hojas de la planta Plumeria alba y de la Allamanda, árboles que puede defoliar en unos cuantos días. Después se transforma en pupa y finalmente se convierte en una polilla de color gris-café con grandes ojos negros”.