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5/4/11

RD y su adaptación al cambio climático (1)

Advertencia de los expertos: “Tenemos que prepararnos para ver más desastres, huracanes, inundaciones, hambre y enfermedades”"
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Por Yaniris López

Jim Rieger, director de Adaptación al Cambio Climático para Latinoamérica de la organización The Nature Conservancy (TNC), y Eddy Silva, especialista en ecoturismo del Programa del Caribe Central de esa organización, alertaron sobre la importancia de que en el país se ponga énfasis en las inevitables consecuencias que tendrá para la sociedad dominicana el cambio climático y en la necesidad de crear programas de adaptación.
Ambos consideran que, pese a los esfuerzos que se hacen para interesar a la población, el tema se maneja de manera genérica y no a nivel de país. Los especialistas ponen énfasis en la diferencia entre mitigación y adaptación al cambio climático como dos términos imprescindibles para entender el tema.
Rieger explica que el cambio climático es el resultado de los gases invernadero en la atmósfera y el más común es el dióxido de carbono (CO2). En ese sentido, hay básicamente dos formas de enfrentarlo: la mitigación, que se logra al reducir las emisiones de CO2 y que involucra el secuestro de CO2 en los bosques y el uso de energía limpia; y la adaptación, es decir, reconocer que el clima va a cambiar, que impactará a la sociedad y que hay que habituarse a esos cambios.
Hemos gastado mucho tiempo en negociaciones y proyectos de mitigación pero no en la adaptación. Nos enteramos que el clima va a cambiar pero como no estamos haciendo progresos rápidos en mitigación sólo queda adaptarse”, dice Rieger.

Adaptarse
Silva indica que el cambio climático es inevitable: va a subir el nivel del agua, va haber menos lluvias y la temperatura se elevará. ¿Qué podemos hacer al respecto?, se pregunta. “Desarrollar estrategias para adaptarnos a eso, aprender a vivir con menos lluvia, con menos agua potable. En vista de que el proceso de mitigación es un proceso costoso, de años, de que nadie quiere ceder, tenemos que prepararnos para los desastres, para ver más huracanes y tempestades, más inundaciones, más hambre y más enfermedades. Lo que tenemos es que crear estrategias para ver cómo nos adaptamos a ese mundo. Es una mala noticia pero hay que enfrentarla. Tenemos que despertar el interés de la gente y decirle que el cambio está aquí, que dentro de 10, 20 ó 50 años todo será diferente y tenemos que ir adaptándonos a esa nueva realidad”, responde.

Más y mejores informaciones
A las autoridades les está costando involucrar e interesar a la población en el tema del cambio climático. Tal vez se deba, indica el especialista en ecoturismo y coordinador de la Alianza Dominicana para el Desarrollo del Turismo Sostenible (DSTA/USAID), Eddy Silva, a que muchas personas creen que los recursos nunca se van a agotar.
“Pero ya no es un asunto de volver al verde porque es un tema bonito y está de moda, es que el tope verde va a desaparecer. Puede que ahora estés sembrando sobre futuros fondos marinos”, explica. Tanto Silva como el experto en adaptación climática Jim Rieger coinciden en que la principal amenaza para la isla es la elevación del nivel de las aguas del mar. “En proyecciones para el 2100, se elevarán aproximadamente un metro, por lo que se espera que desaparezca el 14% del área costera, y el 95% de nuestras estructuras hoteleras está en ese por ciento. Son predicciones, como pueden llegar a un metro pueden llegar a 50 centímetros, de todas formas nos va a afectar”, indican.
Otras amenazas, sigue Silva: “La temperatura subirá 3.5 grados centígrados para el 2100. Tendremos menos agua potable y menos condiciones para la agricultura y los huracanes serán más intensos”. Como muchos podrían pensar que el 2100 está muy lejos, Rieger advierte que, aunque no pueden proyectar con exactitud cifras y datos, los cambios ya se están viendo y serán irreversibles.

Recomendaciones
“Lo que tenemos que hacer es planificar por tantos años en esta dirección y ver qué podemos hacer”, señala Rieger. Para empezar, asegura que el país necesita mejorar sus programas de comunicación. “La gente tiene que entender qué es el cambio climático, necesita más información. Posiblemente hay una percepción de que ya tenemos la información pero no, necesitamos la información a nivel del país, tenemos mucha información a nivel del mundo, pero necesitamos información de aquí, conocer cuáles son los puntos más vulnerables de la isla”.
En República Dominicana, dice señalando un mapa, la zona Este es la más vulnerable si sube el nivel del mar, debido a que es un área poco montañosa y con ecosistemas costeros frágiles. “Las montañas peligran pero no cambiarán tanto como en el Este, donde es necesario hacer un programa para preservar y maximizar los beneficios de la naturaleza porque después de ciertos extremos de clima posiblemente vamos a perder mucho por aquí”.

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RD y su adaptación al cambio climático (2)

29/12/10

Fue un gran año, viajeros. ¡Feliz 2011!

Los trabajos de empoderamiento comunitario y de promoción que impulsan los clusters turísticos del país, la intención de los destinos de sol y playa de ofrecer alternativas de aventura a los viajeros y la recuperación de áreas verdes para la recreación figuran entre los principales logros ecoturísticos del 2010.
En el área de ecología y medio ambiente, la población mostró interés en los temas de reciclaje y contaminación ambiental y más empresas optaron por la reforestación como actividad de responsabilidad social, una práctica que le asegura al país la obtención de los Objetivos del Milenio de acuerdo con los datos del Plan Quisqueya Verde.

Las pequeñas agencias ecoturísticas exploraron nuevas alternativas de viaje que motivaron las visitas al interior, y en cuanto a promoción y trabajo, valga un reconocimiento especial para los programas que ejecuta en el país la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) en las comunidades más remotas del país, especialmente aquellos que involucran a las mujeres campesinas.
Si, como dice el BID, el ecoturismo crece a un ritmo anual del 20%, el país se perfila como una gran alternativa mundial.

19/8/10

Jimenoa I, la perfección hecha paisaje

El recorrido por un tupido e inclinado sendero hasta sus aguas es, a la vez, paraíso y calvario de los exploradores faltos de ejercicio.

© Yalo
La comunidad de El Salto co-maneja la cascada más alta del municipio de Jarabacoa, la que, junto con su salto hermano, el Jimenoa II, conforman el Monumento Natural Salto de Jimenoa.
Pero nada de comparaciones. Sus moradores y guías aseguran que visitar el Jimenoa I es mucho más entretenido porque ofrece más opciones ecoturísticas, como el recorrido por un tupido e inclinado sendero hasta sus aguas que es, a la vez, paraíso y calvario de los exploradores faltos de ejercicio.
Las formaciones rocosas que yacen en su lecho o se levantan en sus orillas, la playa que se extiende bajo la cascada, los charcos que deja la corriente y la diversidad de plantas y animales que nutren su ecosistema terminan dándoles la razón. ¿Cómo ha logrado una comunidad de 266 habitantes empoderarse y convertir la zona en un proyecto modelo de sostenibilidad?

La perfección hecha paisaje
El Salto Jimenoa I fue descubierto a principios del siglo XX por unos ingleses que participaban en la construcción de la hidroeléctrica sobre el río Jimenoa.
De aquella época se conservan las ruinas de una chimenea de ladrillos que los trabajadores construyeron para hacerle frente a un frío legendario que ha desaparecido con los años, por lo menos en verano.
La comunidad se apoderó del lugar y decidió administrarlo cuando depredadores del turismo decidieron explotar el lugar de manera arbitraria y sin tomar en cuenta al medioambiente.
A lo largo de un sendero de 1.4 kilómetros, son paradas de la ruta la visita a la chimenea, un parador para discapacitados que pueden observar el salto desde lo alto, varios puntos donde pasan riachuelos y otros desde donde se observan vistas panorámicas del municipio de Jarabacoa. Del majeno del lugar se encarga con celo y empeño la Asociación para el Desarrollo Sostenible de la Comunidad El Salto de Jimenoa, conformada por un grupo de 30 personas.
“Es que no queremos depredadores”, dice Luz Mercedes, guía ambiental y maestra de la comunidad, “queremos conservar el área como está para que pueda ser disfrutada en su estado virgen; para eso nos esforzamos”.
Es ella quien aclara el nombre del salto: “Es el número 1 porque es el más alto (tiene 75 pies de altura), no por su ubicación. Alrededor de 500 metros lo separan del Jimenoa II, que suele ser más visitado por su fácil acceso desde la carretera.

Colaboración
La Asociación recibe el apoyo de la Alianza Dominicana para el Turismo Sostenible (DSTA) en materia de organización y logística para que reciban el permiso de uso del área, mientras que en la promocion y preservación son asesorados por el Programa de la USAID para la Protección Ambiental, ejecutado por The Nature Conservancy (TNC) y el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) con la colaboración institucional del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
Como se encuentra en el área de amortiguamiento de la Reserva Natural Ebano Verde, también reciben asistencia de la Fundación Progressio, que la administra.

Cómo llegar. Desde el pueblo, tome la carretera Jarabacoa-Constanza por dentro hasta la comunidad de El Salto. La entrada, con guía incluido, le cuesta 50 pesos a los dominicanos y 100 a los extranjeros.