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28/6/24

Ecoturismo en Los Haitises: cueva de La Arena

Con su ventana natural que recuerda un corazón estropeado, es uno de los puntos más visitados del Parque Nacional Los Haitises 

Yaniris López
Listín Diario 


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Luego de un recorrido entre manglares a lo largo del río Caño Hondo y una espectacular entrada a las aguas abiertas de la bahía de San Lorenzo, el bote gira a la izquierda, serpentea entre los mogotes y de allá para acá, tras realizar las paradas de rigor de la excursión, se dirige a la playa desde donde se accede a la cueva.
 El suelo de arena da nombre a una de las cavernas más visitadas del Parque Nacional Los Haitises, en la provincia Hato Mayor, facilitando la caminata por la sala principal, de techo alto y algo luminosa.
¿Qué ver? Así, de primera, sus ventanas naturales. En sus alrededor de 940 metros cuadrados se han registrado cinco aperturas.
La más impresionante es un mirador cuya forma de corazón estropeado se ha convertido, junto a los mogotes, en un símbolo de esta frágil área protegida. Desde esta ventana de roca caliza se observan varios mogotes y la franja verde que sirve de encerrona a las aguas de la bahía de San Lorenzo.
En ocasiones, el agua que entra por los “ventanales” deja el suelo salpicado de pequeños charcos. También filtra agua por el suelo, pues la cueva se encuentra prácticamente en línea con el mar.

Legado histórico
Como atractivo cultural, la cueva de La Arena atrae también por su arte rupestre. Habitada por los taínos, se han reportado seis petroglifos, veintidós pictografías y dos bajorrelieves de figuras antropomorfas. Una de las pictografías más valoradas por los espeleólogos es la que representa la llegada de los españoles a la isla, hace ya 532 años.

DE INTERÉS
- Solo se accede a la cueva en bote.
 - La gruta está ubicada en el municipio Sabana de la Mar, a unos 13 kilómetros al oeste (de recorrido en auto y luego en bote) de su centro urbano.
 - Es una de las cavernas más visitadas de Los Haitises, junto a la cueva de La Línea y la cueva de San Gabriel.
 - Como es una de las cuevas más cercanas a la desembocadura de los ríos Caño Hondo y Jibales, suele ser una de las últimas paradas de las atracciones en el litoral.

3/6/09

Pasa igual con Los Haitises

SI LE PISAS LA COLA AL GATO, ¿NO LLEGARÁ EL DOLOR A SU CABEZA?

Si tu vecino hace tanta bulla que no puedes dormir ni descansar en paz, seguro que te quejas ante las autoridades y lo llevas a juicio si es necesario. Si tu vecino riega mierda por los alrededores de su casa el olor se esparcirá y llegará hasta la tuya y por muy amigos que sean harás lo posible para proteger tu propiedad de tan horrible “bajo” y sus consecuencias (ratas, cucarachas, enfermedades…). Si tu vecino bloquea la entrada de tu casa frecuentemente –o de tu marquesina- el día menos pensado, ya harto de advertirle y de que no haga caso, nadie quita que le entres a batazos a su vehículo. Si el árbol gigante de tu vecino daña la acera que comparten, el peligro de que afecte también los cimientos de tu vivienda es casi seguro; y si él no quiere tumbarla te quejarás ante las autoridades de Medio Ambiente, quienes vendrán y lo obligarán a derribarla. Si tus vecinos discuten o se entran a golpes regularmente y los gritos llegan hasta tu casa, es probable que pases varias noches al mes sin dormir, lo que provocaría un bajo rendimiento laboral y posiblemente afecte tu salud. Si tu vecino es insoportable, los demás vecinos se unirán y lo someterán. A la larga tendrá que rendirse o enfrentar a las ¿autoridades? En ningún momento el vecino “toca” tu casa, pero es obvio que lo que hace en “su” casa te afecta sobremanera y pone en peligro tu convivencia.
Pasa igual con Los Haitises. Es posible que la cementera que se pretende instalar al norte de Monte Plata (Gonzalo) no esté ubicada dentro de los límites –nunca oficiales, nunca medidos, nunca regulados- del más completo ecosistema marino del país. Es posible. Pero ¿cómo saben sus ejecutores y promotores que el trabajo de remoción de tierras, los accidentes, los desaciertos, los imprevistos o las decisiones repentinas no pondrán en peligro sus recursos, tan cercanos, tan vecinos, tan de todos? Si le pisas la cola al gato, ¿no llegará el dolor a su cabeza?
¿Existe algún indicio –histórico o presente- que nos motive a confiar en las autoridades dominicanas? Dicen que es mejor prevenir...