Por suerte, la basura y el descuido no empañan la vista de su querida bahía. Pero en el fondo, yo creo que se quiere morir, y, por desgracia para él, ya no pasan barcos tan grandotes que le vuelen “la cabeza”, ni huracanes tan poderosos que saquen la mata de raíz.
El último coco (Cayo del Puente, Samaná)
Por suerte, la basura y el descuido no empañan la vista de su querida bahía. Pero en el fondo, yo creo que se quiere morir, y, por desgracia para él, ya no pasan barcos tan grandotes que le vuelen “la cabeza”, ni huracanes tan poderosos que saquen la mata de raíz.
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Yaniris López. Periodista (Listín Diario). Algo misántropa. Prefiero leer a otros, tomar fotografías e imaginarme un mundo tan lindo como una postal de Las Terrenas. Quizá por eso me deprime cualquier cosa. No me gustan los vegetales, y no soporto el ruido...
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2 comentarios:
murío vieja la mata, digo todavia sigue de pie,esa pasó una juventud saludable.
jejej cuantos cocos, ¿pudo tener esa mata?
El ultimo coco.
Buena pregunta: cuántos cocos da una mata antes de quedar como ésta?
Y.
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