martes 30 de junio de 2009

¡Cuánto has cambiado, Comate!

Para mediados y finales de los años ochenta, Comate era todavía sinónimo de monteadera pura. Bayaguana (este de Monte Plata) era aún un campo que no inspiraba gran cosa para la mayoría de los capitaleños. Para entonces, siendo carajitos, las pequeñas cascadas del río que formaban un amplio balneario al caer nos parecían los saltos de agua más grandes del mundo y contemplar a los chicos que se tiraban de lo alto de un árbol era el mayor de los espectáculos. Una pequeña enramada ofrecía a los visitantes refrescos y chucherías y a lo largo de la ribera del río se podía cocinar con tres piedras haciendo de fogón. Se podía pegar gritos de felicidad, saltar, chapalear y reír hasta el cansancio. Ah, y todo gratis.
Pero cuánto has cambiado, Comate. Te prepararon para que recibieras más visitantes y te cercaron, construyeron un club privado a tu lado, más enramadas, pistas de baile, vestidores y baños. Ahora hay un guardia que cobra 20 pesos de entrada aunque el letrero ubicado a su lado dice que son 15 y obliga al visitante a pagar de más (mucho más) si lleva un vino o whisky con él. Los fines de semana te visitan tantas personas que apenas dejan visibles los huecos más hondos para que fluyas. Ya no se puede gritar, ni chapalear ni echar agua pa’rriba para no molestar al que está al lado ni salpicar con agua la cabeza de la señora que no quiere mojarse el cabello.
Te ves distinto y una no sabe si alegrarse o llorar. Porque es cierto que incentivamos el ecoturismo y que las autoridades quisieran ver repletos todos los balnearios del país para decir que los dominicanos consumen turismo interno. Eso está bien. También es bueno que cobren aunque sea un poquito para mantener limpio el lugar, que haya más vestidores y baños. Es sólo que… me gustabas más antes. Más solitario y salvaje. Pero entiendo que es el precio que debe pagar toda atracción cuando se hace popular.
Lo único que sigue igual es el tortuoso camino que une el centro de Bayaguana con el balneario. Menos de tres kilómetros. Entonces la gente se pregunta qué hace el ayuntamiento de Bayaguana con el dinero que cobra para usar el balneario. Y que no digan que es muy poco lo que cobran y que no les alcanza para eso, porque el camino siempre, siempre ha estado así…

2 comentarios:

Timoteo Estevez dijo...

Que cosa, tal vez no estropean ese hermoso rio.

Tal vez, le da de comer algunos el dinero de la entrada, pero de seguro se hacen unos miles fuertes diarios y ahora mas que estamos en verano.
y este calor esta que mata.

que hagan algo con ese dinero.
conchale, como todo en este pais se esta perdiendo.
digo aunque todo debe de cambiar.

Julio H. Mella dijo...

YALO A MI ME DICEN EL CORRE CAMINO PERO CREO QUE TU ME GANASTE JAJAJAJAJ