“Los escudos de la concha de la carey están sobrepuestos uno encima de otro, lo que se dice imbricados o solapados, son mucho más gruesos y por eso se usan para artesanía. La concha de la verde es finita y tiene una forma más redondeada y aplastada. La concha de carey tiene un moteado marrón y amarillo que no es tan distintivo en la verde”, explicó León.

¡Ay, ay, ay!
Luego de la conferencia, y mientras la entrevistaba para el paper, se nos acercó una querida ejecutiva de CCN y, pienso yo, como ella no tenía por qué saber con quién hablaba León –pese a que la hemos entrevistado en varias ocasiones- le dijo a la bióloga sutilmente, incluido el gesto de despreocupación con que hablan las manos: “No te preocupes mucho por lo de la tortuga del bolso, eso sólo lo saben dos o tres”. Y expresó que el error se debió a que estaban apurados por la promoción, que debían imprimir los bolsos y que esa fue la foto que pudieron conseguir. Y León, muy dulce también, le respondió que anda, que “ellos”, el Grupo Jaragua, tenían un montón de fotos de careyes, como esas que presentaron en la ponencia, tomadas todas en aguas y playas dominicanas.
P.D. Moraleja. Nada, que de cualquier yagua vieja sale tremendo alacrán y que la discreción vale oro, porque, ¿quién le iba a decir a doña V. que la chica con pajón y cara de loca que hablaba con León en esos momentos tenía un blog y lo iba a publicar? ¿Y que, por muy poca gente que entrara a la bitácora, ya no iban a ser dos o tres los que sabrían el "secreto"?