Es más, para los incrédulos, dice Berto Alcántara, experto en agricultura orgánica del Centro Regional de Estudios de Alternativas Rurales (Crear), primera escuela orgánica del país, con sede en Río Limpio (Elías Piña), que si dejas la mata rodar por el suelo el ñame no se forma, no crece.
La Yalo es tan bárbara que se atrevió a decirle en su cara, el pasado domingo, que si ella tuviera una finca y una planta de ñame hubiese crecido así alrededor de una de sus matas simplemente hubiese pagado para que la quitaran de ahí, pues habría pensado que era maleza de la mala, de las peores. Tampoco lo hubiese lamentado: a ella no le gusta el ñame.
El le respondió que con la cosecha de una sola planta como la de la foto comen cinco familias. ¡Uuups!