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18/8/17

Turismo botánico en La Salcedoa


Entre los 500 y 800 metros sobre el nivel del mar crece la Salcedoa Mirabaliarum, en la cordillera Septentrional. Viajamos para conocer la rarísima planta, endémica de la zona.

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Yaniris López
Tenares, Hermanas Mirabal
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Viajar con el objetivo de conocer plantas y de manera respetuosa observarlas en sus espacios naturales, escudriñar cada detalle de sus partes y niveles de crecimiento, fotografiarlas y admirar sus formas y colores… A eso le llaman turismo botánico y, para los amantes del reino vegetal, es mucho más que una jornada de ida y vuelta.
En esta ocasión la ruta enfila hacia la Reserva Científica La Salcedoa, en las estribaciones de la cordillera Septentrional, entre las provincias Hermanas Mirabal y Espaillat. ¿La recompensa? Dar con el lugar donde crece, en todo su esplendor, la Salcedoa mirabaliarum, especie endémica de República Dominicana en peligro crítico de extinción de cuyo hallazgo se cumplen 20 años este 2017. La planta crece entre los 500 y 800 metros sobre el nivel del mar, así que ¡a subir!


La flor de Las Mirabal En la comunidad de Blanco, al norte del municipio de Tenares, se encuentra el sendero oficial que lleva hasta la población de Salcedoa Mirabaliarum de más fácil acceso para el visitante. También se sube por la zona de Mango Fresco.
El primero es un largo trecho que sale de la carretera Tenares-Blanco y se adentra en el extremo este de la reserva científica hasta la caseta del guardaparques, ubicada por la zona que llaman La Jíbara del Peñón del Nuevo Mundo, el lugar donde fue encontrado el arbolito en 1997.
Son unos cuatro kilómetros de caminata entre paisajes que zapean entre el bosque húmedo y nublado de la cordillera y áreas abiertas donde se pueden observar las arrugaciones verdes que cubren las lomas del sistema cárstico más elevado del país.


El recorrido, de dificultad media para aquellos que no suelen hacer ejercicios, obliga a detenerse muy seguido para llenar los pulmones de aire limpio y para no perderse las panorámicas de casi 360 grados de los alrededores: de un lado, el verde de los reductos vegetales dejados por la agricultura y la deforestación y, del otro, lomas y lomas que se superponen como si de un dibujo se tratase.
Las pozas, las cuevas y los nacimientos de ríos que invitan a un recorrido por La Salcedoa como área protegida no son prioridad en esta ocasión.  El objetivo es encontrarla a ella. 


Las ondulaciones de los mogotes terminan en el refugio del guardaparques, a 800 metros de altura. A lo lejos, una vista impresionante que recoge parte del Parque Nacional El Choco y la costa Atlántica. Una vez frente a la caseta, la abordamos por su costado izquierdo y bajamos la ladera hasta el matorral más cercano.
Y comienza la búsqueda, con precaución para no caer colina abajo. Allí, con su singular color púrpura (dicen) se levanta la Salcedoa mirabaliarum. 


¿Cómo reconocerla? Es un arbolito que alcanza entre 4 y 6 metros de alto, de ramas glabras (lisas) o tomentosas (capas de pelos), la describe el Jardín Botánico Nacional. Las hojas son simples, alternas, tomentosas, agrupadas en el ápice de las ramas, y tienen de 5-13 centímetros de largo por 1.5-4.5 centímetros de ancho; son coráceas (parecida al cuero). Sus flores son hermafroditas, con 4-5 por capítulo; la corola roja, bilabiada, glabra.
Como florece todo el año, cualquier época es ideal para subir y conocerla. Lo que sigue es seguir explorando los alrededores, contentos de haber conocido una especie que, una vez publicada, fue considerada rarísima para la ciencia. 


DE LA FLOR. La Flor de las Mirabal fue encontrada en 1997 durante exploraciones realizadas por los técnicos del Jardín Botánico Nacional (JBN) Francisco Jiménez, Alberto Veloz y Ángela Guerrero en La Jíbara. Fue publicada en 2004 como un espécimen nuevo (y raro). Nombraron su género Salcedoa en honor a la entonces provincia Salcedo y la especie la llamaron mirabaliarum para honrar a las hermanas Patria, Teresa y Minerva Mirabal. El nombre científico es Salcedoa mirabaliarum F. Jiménez R. & L. Katinas.

ÁREA PROTEGIDA.  El decreto 571-09 crea la Reserva Científica La Salcedoa, en un área de 41.2 kilómetros cuadrados, “con el propósito de garantizar la conservación de los ambientes exclusivos, la dinámica del bosque nublado y el relieve abrupto del sistema cárstico más elevado del territorio nacional, ubicado en el firme de la Loma El Peñón del Nuevo Mundo, lugar donde fue descubierta y tiene su hábitat natural la especie botánica nueva para la ciencia Salcedoa mirabaliarum, cuya distribución en el territorio nacional se encuentra restringida a estas estribaciones montañosas de la Cordillera Septentrional”.


DE INTERÉS:
-- Antes de convertirse en área protegida, la zona era dedicada al cultivo de yautía, pastizal para ganado en los fondos de los mogotes y extracción de madera.
-- Para una experiencia más segura, pueden coordinar la visita guiada a través de la Oficina Técnica de la Provincia Hermanas Mirabal y la Asociación Para el Desarrollo de Tenares (Asoprodete).

3/8/17

Neptuno (#tbt, Puerto Plata 2007)


¿Recuerdan a Neptuno? “Vivía” en esta islita frente al malecón de Puerto Plata. Las fotos fueron tomadas el 14 y el 15 de julio de 2007. Hace 10 años. Al pobre le robaron el tridente, se lo robaron a él (su cuerpo) completo (dizque para venderlo por piezas), apareció mutilado/tirado en las calles de la ciudad, lo devolvieron a su lugar y luego desapareció para siempre. Así lucía entonces el dios de los mares desde todos sus ángulos, y así también lucía entonces la Novia del Atlántico.










28/7/17

Pedro Martínez (Monumento al ego 29)


Enero de 2011. Las tardes, sobre todo a partir de las 4:00, son complicadas en las redacciones. A esta hora hay que ir cerrando, apresurando las conclusiones, porque las páginas las esperan en prensa para que no se agolpen todas a última hora en la rotativa.
Un día de esos en que todo el mundo está ensimismado en lo que escribe o tiene en la pantalla, justo el momento cuando parece que el mundo alrededor del cuerpo existe al margen, como en otra dimensión, él entró y dijo quedamente:
―Hola…
Nadie respondió. Nadie le hace caso a la gente que entra y sale todo el tiempo de la sala.
―Hola, hola… ―dijo de nuevo.
Yo alcé la cabeza para ver al pobre que estaba saludando y al que nadie le hacía caso.
―Joder, es Pedro Martínez. 
Y todas las cabezas subieron, las bocas sonrieron y saludaron. Los cuerpos se pararon y poco a poco rodearon al lanzador dominicano que pasaba por aquí para hablar de la inauguración oficial de su proyecto: la construcción de la Academia Estadio Juvenil Pedro Martínez en Manoguayabo.
Grande, Pedro. ¿Cómo no pararse y dejarse envolver un poco por su magia, por su buena vibra? 
El jolgorio, el compartir, las risas, el tomarse fotos y la firma de autógrafos se armó y duró varios minutos. Muchos. Muchísimos.
Pero era Pedro. Y, como era Pedro, la rotativa podía esperar…

26/7/17

Manglares: turismo y biodiversidad

En el Día Internacional de Conservación del Ecosistema de Manglares, repasamos su importancia para la vida y dónde encontrarlos –y disfrutarlos- en República Dominicana 

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Yaniris López
yaniris.lopez@listindiario.com
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Pasear entre manglares y detenerse a observar aves y crustáceos entre sus ramas y raíces es una placentera actividad ecoturística que complementa muchas de las ofertas turísticas dominicanas.
Sin embargo, según la Unesco los manglares costeros se encuentran entre los ecosistemas más amenazados de la Tierra. 
“Hasta la fecha se ha perdido el 67% de estos y en los próximos 100 años podrían perecer casi todos los manglares no protegidos”, señala el organismo a propósito de celebrarse hoy el Día Internacional de Conservación del Ecosistema de Manglares.

¿Por qué protegerlos? De acuerdo con el organismo internacional, “los ecosistemas de manglares proporcionan beneficios y servicios esenciales para la vida”, entre ellos suministro de seguridad alimentaria, mantenimiento de las pesquerías y los productos forestales, protección contra las tormentas, los tsunamis y el aumento del nivel del mar; prevención de la erosión de los litorales, regulación de la calidad del agua costera y provisión de hábitats para especies marinas en peligro.


CUATRO TIPOS EN RD 
Se cree que la palabra mangle es de origen guaraní y que significa “árbol retorcido”. Los llamados bosques anfibios, exclusivos de los trópicos, se desarrollan en depresiones costeras llanas donde abundan los sedimentos marinos o fluviales. Datos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales registran que República Dominicana dispone de unos 258 kilómetros cuadrados de estos bosques, representados por cuatro especies principales: Rhizophorae mangle (mangle rojo), Avicennia germinans (mangle negro), Laguncularia racemosa (mangle blanco) y Conocarpus erectus (mangle botón).


REFUGIOS DE VIDA
En República Dominicana, los ecosistemas de manglares más importantes se desarrollan en la costa Atlántica, al noroeste y noreste del país. Los más saludables y abiertos a la exploración ecoturística están ubicados en el Parque Nacional Los Haitises (en el Manglar de Caño Hondo), a lo largo de la zona costera entre Puerto Plata y Montecristi (Bahía de Luperón, Estero Hondo y Parque Nacional Montecristi), en los alrededores de la Gran Laguna de Perucho (María Trinidad Sánchez) y los manglares del caño de la Laguna Gri-Gri, en Río San Juan.


De gran belleza, saludables y también accesibles al público figuran los manglares de la laguna de Bávaro (La Altagracia), los de Sabana de la Mar (al oeste de Hato Mayor) y los mangles de los Humedales de Nigua, en San Cristóbal. No tan accesibles pero que igual invitan a la exploración están los mangles de la Isla Saona y los del río Higuamo en San Pedro de Macorís (la belleza de estos últimos se puede disfrutar a bordo de un catamarán).
El año pasado, y para celebrar esta fecha, el Ministerio de Medio Ambiente inició un plan de reforestación masiva y limpieza de los cuerpos de agua donde abundan los manglares en diferentes provincias costeras.


DE INTERÉS 

  • La conservación del ecosistema de manglares se celebra desde 2004 promovida por la organización Red Manglar Internacional, pero fue establecida oficialmente por la Unesco a partir de 2015 como Día Internacional de Conservación del Ecosistema de Manglares. 
  • Las excursiones a Punta Rucia, frente a la costa de Montecristi, incluyen un recorrido por los manglares de Estero Hondo, frente a la costa de Puerto Plata. 
  •  El sendero temático habilitado en los alrededores de la laguna de Bávaro esta laguna permite al visitante observar de cerca las características de los mangles. 

14/7/17

Contrastes en lo alto

Esta foto se la tomaré prestada al Ministerio de Medio Ambiente porque es muy linda y evocadora. Hermoso el contraste del agua con los tonos verde y marrón de la cordillera Central en las lomas de Azua, por los lados de Padre Las Casas y Guayabal, donde son necesarios los reservorios de agua para garantizar la agricultura.

13/7/17

Saona y una historia nunca publicada (#tbt)

A veces te mandan a cubrir historias que nunca se publican. Entre las razones más ingenuas, para no entrar en asuntos internos del periodismo, figuran tres: poco espacio para el día o días siguientes a su cobertura, olvido por parte de los editores que deben pautarlas o poco interés en el tema por parte del medio.
El caso es que el 2 de mayo de 2009 viajamos hasta Saona porque los ministerios (entonces secretarías) de Medio Ambiente y Turismo querían anunciar el remozamiento de las viviendas de la isla y otras medidas que favorecían a sus habitantes. Escribimos la nota y la dejamos lista con todo y fotos, pero nunca la publicaron. Acá la dejo, en recuerdo de ese día, porque la tenía guardada y para sentir que, después de todo, no perdí el tiempo…


Anuncian el rescate de las viviendas y de los servicios turísticos en la isla Saona 


Yaniris López
Isla Saona

Las secretarías de Medio Ambiente (Semarena) y Turismo (Sectur), junto con el Instituto Nacional de la Vivienda (INVI), anunciaron el rescate de las viviendas del poblado de Mano Juan, enclavado en la isla Saona, en el Parque Nacional del Este.
El proyecto de rescate también contempla la construcción de un nuevo embarcadero, la rehabilitación del sendero Catuano-Mano Juan y otras iniciativas sociales que mejoren la calidad de vida de los habitantes del área protegida más visitada del país, en la que residen aproximadamente 300 personas.
Durante una actividad encabezada por el secretario de Medio Ambiente, Jaime David Fernández; la directora general del INVI, Alma Fernández, y el gobernador de la provincia La Romana, Pedro Dennis Rosario, se informó que durante la primera parte del proyecto serán remozadas 25 de las 84 viviendas que hay en toda la isla, con una inversión de cuatro millones de pesos.

Se espera que los trabajos inicien esta semana con las viviendas ubicadas en la primera fila de la playa de Mano Juan.
Al presentar el proyecto, Ricardo Contreras, subsecretario administrativo y financiero de Semarena, explicó que se trata de un proyecto de largo alcance que no sólo implica la remodelación física de las viviendas de la isla Saona, sino que se trata de una renovación integral que haga más digna la vida de los lugareños.
En ese sentido, el secretario de Medio Ambiente anunció que todas las viviendas se reconstruirán siguiendo un modelo arquitectónico antillano que sirva para mostrar los valores culturales del dominicano. Para motivar el turismo sostenible en la zona, se anunció el diseño del sendero Capuano-Mano Juan, el que podrá ser recorrido a pie, en bicicleta o en burro.


Esta última opción, explicó Fernández Mirabal, representaría una buena fuente de ingresos para las familias de Mano Juan, pues hay una gran cantidad de burros domesticados en la isla.
“Hay que generarle valor agregado a lo que ya tenemos. Esos burros con una buena montura son un medio de vida. Cualquier familia que tenga un burro y lo alquile, con un par de viajes al día, ya se ganaría el sustento de su familia. ¿A cuántos turistas no les gustaría hacer ese trayecto montado en un burro?”, dijo Fernández Mirabal, quien agregó que además han sido identificados dos puntos en la isla donde serán construidos dos miradores.


Incentivos comunitarios 
Fernández Mirabal anunció que como parte del plan de rescate de la isla, que recibe un promedio de 300 mil visitas al año, una joven de Mano Juan fue enviada a la capital a estudiar enfermería con el fin de que más adelante se convierta en la enfermera de la pequeña clínica que funciona en la isla.
Igualmente, dos profesores del Cuerpo de Paz que trabajan voluntariamente en la Isla decidieron permanecer dos años más para enseñar inglés a los niños de la escuela, de manera que puedan integrarse a las labores de atención y recibimiento de los turistas.
A las familias con hijos bachilleres que viven en la isla se les prometió el pago de la universidad y de cursos técnicos en La Romana o en otros puntos del país.

Para mitigar el problema de la basura, destacó que una brigada trabaja desde hace varios meses en la recogida de plásticos, latas y botellas de la isla.
Sobre el atracadero, cuya remodelación esperan desde hace años los habitantes de Mano Juan, señaló: “Hemos hablado con el secretario de Obras Públicas para ver cómo hacemos un mejor embarcadero, pequeño pero cómodo, sencillo, pero que pueda darnos mejores resultados”.
El funcionario incentivó a los medios de comunicación a monitorear los trabajos cada cierto tiempo, a proponer acciones, a reclamar decisiones y a criticar lo que no se haga bien.


De su lado Alma Fernández, directora general del INVI, dijo que todas las instituciones involucradas en el plan de rescate de la isla Saona trabajarán para hacer una remodelación integral “que permita que el paisaje que se observa en la isla sea un paisaje que nos corresponda como país, que nos corresponda como región y que esté acorde con el flujo turístico que vendrá aquí y lo que viene a buscar el turista a la isla Saona”.
La arquitecta Maribel Villalona representó al secretario de Turismo, Francisco Javier García, y el contralmirante y subjefe de la Marina Guerra, Luis Lee Ballester, representó a esta institución.

                  Al terminar el acto, los representantes de las instituciones involucradas en el plan 
                  de rescate sembraron mangles, avellanos criollos y otras plantas típicas de la zona.

                Ricardo Contreras, subsecretario administrativo y financiero de Semarena; Pedro
                Dennis Rosario, gobernador de la provincia La Romana, y Jaime David Fernández,
                secretario de Medio Ambiente, muestran el modelo de casas que regirá en lo adelante
                en la isla Saona. Todas las casas dispondrán de un sistema para aprovechar el agua
                lluvia, única fuente de agua potable con la que cuentan los residentes de Mano Juan. 


                  Alma Fernández, directora general del INVI; el secretario de Medio Ambiente 
                  y Maribel Villalona, de la Secretaría de Turismo, siembran un mangle en la
                  isla Saona.

10/7/17

Las Marías, en Neiba


Confieso que es una de mis fotografías favoritas. Nai, Maro, Chave y Albi en el balneario Las Marías, en Neiba (provincia Bahoruco).

5/7/17

Rivina humilis (Esas apariencias)


Miras de lejos el muro y el angelito del lado izquierdo del cerebro se regodea en malos pensamientos hacia los dueños de la casa: tan descuidados, tan cochinos, dejando que la mala hierba se adueñe de la sucia tapia tal vez para no pintarla. Seguro son unos haraganes de m…
Te vas acercando, porque tienes obligatoriamente que pasar frente a la pared, y piensas qué les podría costar quitar los matorrales esos, feos, que suben alegres cubriendo todo, jubilosamente amenazantes, hierbas invasoras que hay que eliminar, usurpadoras especies que ponen en peligro las plantas criollas, de aquí…

Sigues avanzando y a menos de dos metros distingues unas bolitas pequeñitas de color carmesí que serpentean entre las hojas. ¿Qué serán? ¿Y ese color? ¿Pero…? Te acercas, bajas hasta la trepadora, hasta la desafiante enredadera y…
Y ves muchísimas Rivina humilis de bayas tan rojas como la sangre, hermosas, brillantes, ofreciendo un contraste espectacular entre el verde de las hojas y el gris del muro. Y buscas, lees y ves que le dicen así, sangre de toro, fruta tinta. Que de las 37 especies analizadas del género Rivina solo dos son aceptadas, la humilis y la brasiliensis. Que se pueden encontrar desde el sur de Estados Unidos hasta Centroamérica, el Caribe y la América del Sur tropical. Que son nativas, pues. De aquí.
Y al alejarte piensas: “Otra vez caes, Yalo. Otra vez te dejas llevar por esas apariencias…”.




25/5/17

¡Frankétienne! (Monumento al ego 28)

Maro y Yalo con Frankétienne
Nos lo topamos en la caseta de la Embajada de Haití, el penúltimo día de la XX Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2017 (FILSD): impecable, fresco, cordial, con abalorios “cristianos” sobre el pecho y un aura de inspiradora calma que dista un poco de su discurso pesimista y provocador.
 (...)
Le preguntamos si tendría la amabilidad de respondernos algunas preguntas. Contesta que sí, pero que las hagamos despacito porque no habla mucho español y debido a un accidente cerebrovascular solo escucha bien de su oído izquierdo.
Son tantas las preguntas que una quisiera hacerle a Frankétienne…

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10/5/17

En el Día Mundial de las Aves Migratorias

Aves en el lago Enriquillo

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) invita a celebrar hoy el Día Mundial de las Aves Migratorias. El tema de este año: “Su futuro es nuestro futuro”.
En República Dominicana, aunque llegan a bosques internos y altos como la Sierra de Bahoruco y la loma Quita Espuela, si quieres fotografiarlas y observarlas por montones las encuentras en las lagunas interiores y las albuferas y zonas costeras donde abundan los manglares y diversas especies de juncos, algas, musgos, insectos, crustáceos y peces pequeños.
Estos hábitats les proporcionan refugio y alimento.
Se dejan ver especialmente en las zonas de vida silvestre de Nigua, en San Cristóbal; en las lagunas y lagos interiores de Cabral, Oviedo, Saladillo y Enriquillo; y a lo largo de las costas de Montecristi, La Gran Laguna y Perucho (María Trinidad Sánchez) y Nisibón (La Altagracia).
Se han reportado más de 100 especies de aves migratorias en territorio dominicano, las más “avistadas” suelen ser bubíes (Anous stolidus), playeros solitarios (Tringa solitaria), gaviotas pico negro (Sterna sandvicensis), playeritos manchados (Actitis macularía), gaviotas oscuras o charrán (Onychoprion fuscatus) y las cigüitas de manglar (Setophaga petechia).

9/5/17

Una jina casi bonsái...


Nadie podía creer que tuviéramos una plantita de jina (Pithecellobium dulce) como “mascota vegetal”.  Se acercaban y preguntaban qué mata era esa, tan rara para estar en una maceta y en interiores.
Jina. Es jina. ¿O es gina? La de las vainas verdes con masitas rosablanco por dentro, una pulpa que comen los pájaros y la gente también.
Los más jóvenes no entendían nada. Ni siquiera, decían, habían visto un árbol con estas características. Algunos adultos la conocían. Pero los del campo... Ay, los que habían crecido en un campo o viajan mucho al interior… Esos sí sabían de qué frutita se trataba. Y recordaban haberla comido, o haberla maroteado, como escribimos en aquella ocasión. Nada.
La de la foto creció así de linda en nuestro pozuelo/macetero después de germinar en el patio del fotógrafo Leo Santiago (tiene tantas plantitas frutales que cultiva por placer que ya no sabe qué hacer con ellas) y pasar a adornar nuestra mesa de trabajo. La regalamos para que sea plantada en tierra, en un patio grande, porque pronto nos mudamos (harán cambios en el espacio) y a donde vamos no podemos llevar muchas cosas… 

12/4/17

Semana Santa. ¿Te quedas?

No necesitas entradas ni rígidos horarios para disfrutar de las plazas, monumentos y calles de la Ciudad Colonial, el malecón de Santo Domingo o el parque Mirador Sur. ¿Hace cuánto no lo haces?

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La Semana Santa invita a reflexionar sobre la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo. Muchos aprovechan el feriado de la fecha para viajar al interior o tomar vacaciones.
La ciudad, entonces, se queda “vacía” por unos días y un agradecido silencio impregna todos los rincones. ¿Qué hacer? El calendario obliga a investigar cuáles lugares estarán abiertos y si ofrecen alguna actividad especial.
Pero hay tres espacios en la ciudad que no necesitan de entradas ni horarios. Están ahí todo el tiempo, abiertos, ofreciendo al visitante rincones y mágicas postales que pasan desapercibidas la mayor parte del tiempo.



EL MALECÓN. ¿Hace cuánto no recorres la orilla del mar Caribe y respiras el aire salobre del malecón de Santo Domingo sentado en un banco de piedra? ¿Cuánto han crecido las palmas reales? ¿Cuáles hoteles han cambiado de nombre y de fachada? ¿Tendrán almendras los almendros criollos y racimos las uvas de playa? ¿Queda abierta alguna heladería? ¿Se sigue practicando surfing en Güibia? ¿Cambiaron el arte de los obeliscos? ¿Tendrá agua la fuente del parque Eugenio María de Hostos? ¿Cuánto dura el paseo en un coche arrastrado por caballos? ¿Siguen siendo espectaculares los atardeceres vistos desde un pequeño farallón o del muelle del fuerte San Gil? Si te cuesta responder al menos tres de estas preguntas, ¡es hora de iniciar el recorrido!


ZONA COLONIAL. La magia de la ciudad Primada de América y Patrimonio de la Humanidad se conserva en los exteriores de sus edificios, en sus plazas y monumentos. Recorrerla a pie, redescubriendo en cada rincón su valor histórico y belleza centenaria, es otra de las opciones citadinas esta Semana Santa. Si necesitas alguna pauta de arranque porque hace mucho que no la visitas, pon atención en los adoquines que hoy cubren las viejas calles, estudia los detalles escultóricos de las decenas de estatuas de conquistadores, religiosos y héroes nacionales que “cuidan” las plazoletas y los parques; toma un café frente al Alcázar, escudriña las simbólicas fachadas de las iglesias y los edificios o déjate deslumbrar por los balcones repletos de trinitarias en flor. Cuando asome la fatiga, descansa bajo la sombra impenetrable de los álamos del parque Colón o bajo los tupidos laureles de una acogedora pero poco conocida plaza: la Arturo Pellerano Castro, en la esquina curva que forman la Isabel La Católica y la Arzobispo Portes.


MIRADOR SUR. Para almorzar sobre la hierba, correr dando tumbos, volar chichiguas y respirar el aire más puro de la ciudad bastan los ocho kilómetros de largo del primer gran parque urbano de Santo Domingo. Si te gusta la naturaleza, el Mirador Sur es idóneo para la observación de aves (más de 40 especies, muchas endémicas y nativas). Su rica vegetación incluye plantas propias del bosque costero como la uva de sierra, almácigo, caya, higo cimarrón, arrayán y guayacán y árboles comunes en la ciudad como caoba, roble, ceiba, guásuma, almendro, palma guanito y campeche. ¡Un espectáculo verde del que se puede formar parte!
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